
Los sueños son un tema complicado de tratar en el cine: si se pasan de extravagantes, perdemos la empatía con los protagonistas, si son demasiado próximos a la realidad, carecen de sentido. En Origen, una de las formas en las que se ha intentado el equilibrio entre extraño y familiar es el uso de sueños comunes a todo espectador: caídas al vacío, persecuciones, la sensación de volar o incluso la aparición del agua cuando la persona dormida necesita ir al baño permiten sumergirse en la trama sin sentirse ajeno. Otra técnica es la alternancia de actores desconocidos con famosos como Leonardo Di Caprio, Michael Caine, Ken Watanabe ("El último samuray") o Ellen Page ("Juno").
Tanto los decorados como la banda sonora guardan un parecido que bordea el plagio con The Matrix. La creatividad de los efectos especiales y la calidad de los actores superan a esta última.
En resumen, Origen es una película con un ligero efecto narcótico que, como un sueño, solo tiene sentido si no se lo buscas. Especialmente recomendada antes de ir a dormir y después de un día cansado y oscuro.
Origen se estrena en España el seis de Agosto.
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