El Lunes las chicas de la casa fuimos al cine. Mi Jueves no es primeriza en esas lides, pero sí en la nueva ciudad y parece que eso la descolocó un poco.
Tras ver los anuncios de las diferentes posibilidades por internet, elegimos un peliculón a la altura del selecto público, "Alvin y las ardillas: Fiesta sobre ruedas".
Al llegar me encontré con que todas las taquillas son electrónicas y la mitad (osea, una) estaban fuera de servicio. Cola para las entradas. Para Jueves la experiencia cinematográfica no es tal sin comida. Cola para el helado. Cinco minutos de retraso.
-Mamá, llegamoz tarde. La película ya eztá muy empezada. Mejor noz vamoz.
-Son los anuncios.
-Pero mira, la peli eztá empezada. Eze papá perdió zu bufanda y la zeñorita ze la encontró. Ez la peli.
-Que no, que no es la peli ¿Pero tú te crees que yo iba a pagar dos entradas para ver lo buena gente que son los empleados del banco Natwest? Además, las luces están encendidas. La película empieza cuando las apagan.
Por fin la convenzo. Nos sentamos.
-Mamá, creo que noz equivocamoz. Ezta no ez la peli que me dijizte.
-Es un avance de la nueva de Pixar, se llama "La vida secreta de las mascotas" ¿Te gusta?
-Zi, pero noz equivocamoz de peli.
-Que no. Ya se acaba el anuncio ¿Ves como no era?
-Mamá, creo que noz equivocamoz. Ezta no ez la peli que me dijizte.
-Es el avance de Zootopia.
-Mamá...
-Kung Fu Panda 3.
Por fin se apagan del todo las luces, momento perfecto para que el helado medio derretido de Jueves le condecore el jersey. Empieza la trepidante acción, el emocionante argumento y las colosales interpretaciones de "Alvin y las ardillas: Fiesta sobre ruedas". También tiene música muy bailable. Oh, yeah. Nadie menea el culete como mi niña. Literalmente. La sala a medio llenar y sólo un crío de dos años y ella bailan en el asiento. ¿El resto para qué habrán venido? ¿Para analizar el lirismo poético de la letras de "Hot, Hot, Hot" y "Juicy Wiggle"?
Termina la película y salimos del cine contentas, tanto del espectáculo visto en la pantalla, como del creado en las butacas.
-Estuvo bien ¿Verdad?
-Zi, pero...
-¿Pero qué?
-No era la película que me enzeñazte en caza.
-Si que era. Tenía la música, las ardillas, a Dave gritando "¡¡¡Alviiin!!!"... ¿Por qué dices que no era?
-La otra era máz corta.
-¡Era el anuncio!¡Te enseñé el anuncio para ver si la querías ver completa!
-Puez ezo, que la de caza no era la mizma. Yo penzé que ibamoz a ver la mizma que vimoz en caza.
Señor, llévame pronto (pero después de "La vida secreta de las mascotas", que esa promete).
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20 febrero 2016
29 enero 2013
Escocia en el cine del 2012
En el 2012, Escocia tuvo una presencia inusualmente grande en las pantallas de cine.
Se estrenó Brave, la película animada de Pixar sobre la hija de un jefe de clan escocés, con voces de actores locales, banda sonora compuesta para instrumentos tradicionales y mucho pelirrojo.
En la última de 007 (Skyfall) se ve -además de publicidad subliminal de cuatro productos antes de la música de inicio y de otros dieciséis después- que el espía inglés por antonomasia tiene sangre celta, habiendo crecido en la típica casona perdida en el medio de la nada... escocesa. Quizá esa infancia solitaria explique su voracidad insaciable por las faldas.
También en el 2012 se presentó el trailer de Guerra Mundial Z. La película de Brad Pitt se estrenará en Agosto, pero ya comenté que una de las escenas de acción se hizo en las inmediaciones del ayuntamiento de Glasgow. Los que fuimos a cotillear el rodaje fuimos advertidos de que sería fuertemente retocada, pero una comparación entre las fotos que saqué por entonces y el corto publicitario muestran que la ciber-escabechina no fue tal:
Trailer de la película:
Pero quizá el retrato más interesante de esta tierra no haya venido de Hollywood. Todo artista tiene sus musas. La de Ken Loach es la ciudad de Glasgow. El 2012 trajo "La parte de los ángeles" (The Angels' Share), la cuarta película de la trilogía de este director sobre la ciudad (iban a ser sólo tres, pero volvió a pecar).
Desde 1998, el abogado de Oxford director de Tierra y Libertad viene a Glasgow con regularidad. Lo hace con actores de los barrios más pobres, con escasa o nula experiencia interpretativa, pero indudable talento natural y que riegan los diálogos con Glasgow patter, el endiablado dialecto local derivado del escocés. La primera obra de la trilogía fue "My Name is Joe" (Mi nombre es Joe), sobre un alcohólico en recuperación. La siguiente fue "Sweet Sixteen" (Dulces dieciséis), donde un adolescente barriobajero intenta construir un futuro mejor para su madre traficando con drogas robadas. La que se pensaba era la ultima parte, "Ae Fond Kiss" (titulo en escocés que fue traducido por "Sólo un beso" aunque literalmente signifique "un beso cariñoso") muestra una historia de amor entre una chica irlandesa y un joven de padres pakistaníes en Pollockshields.
La parte de los ángeles cuenta la historia de Robbie, un delincuente violento al que el sistema da una última oportunidad porque está a punto de ser padre. La visita a una destilería de whisky con algunos de sus compañeros sentenciados a trabajos comunitarios sugiere el camino a una nueva vida.
Esta película se vende como "comedia". Semejante apelativo no es ni de lejos aplicable a la primera mitad, que resulta gris y violenta. El realismo al retratar el habla de los bajos fondos de Glasgow es tal que al acabar sentí la necesidad de intercalar un "joder" en todas mis frases. Afortunadamente, la cosa mejora. Hay momentos cómicos. La proverbial generosidad de esta tierra se refleja en el coordinador de los trabajos comunitarios y el sistema judicial (con pequeño guiño adaptado a Ceasefire). El reflejo del a veces pedante mundo del whisky, los paisajes y pequeñas cosas como el Irn Bru o los kilts baratos (y lo que esconden) dan un toque de cercanía a la realidad de todas las clases sociales y la idiosincrasia del pueblo escocés.
Sin ser una obra maestra, La parte de los ángeles es, de entre las películas del 2012, la que mejor retrata Escocia y la más taquillera desde Trainspotting. A ver qué trae el 2013.
Se estrenó Brave, la película animada de Pixar sobre la hija de un jefe de clan escocés, con voces de actores locales, banda sonora compuesta para instrumentos tradicionales y mucho pelirrojo.
En la última de 007 (Skyfall) se ve -además de publicidad subliminal de cuatro productos antes de la música de inicio y de otros dieciséis después- que el espía inglés por antonomasia tiene sangre celta, habiendo crecido en la típica casona perdida en el medio de la nada... escocesa. Quizá esa infancia solitaria explique su voracidad insaciable por las faldas.
También en el 2012 se presentó el trailer de Guerra Mundial Z. La película de Brad Pitt se estrenará en Agosto, pero ya comenté que una de las escenas de acción se hizo en las inmediaciones del ayuntamiento de Glasgow. Los que fuimos a cotillear el rodaje fuimos advertidos de que sería fuertemente retocada, pero una comparación entre las fotos que saqué por entonces y el corto publicitario muestran que la ciber-escabechina no fue tal:
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| Calle de Glasgow durante el rodaje de Guerra Mundial Z |
Pero quizá el retrato más interesante de esta tierra no haya venido de Hollywood. Todo artista tiene sus musas. La de Ken Loach es la ciudad de Glasgow. El 2012 trajo "La parte de los ángeles" (The Angels' Share), la cuarta película de la trilogía de este director sobre la ciudad (iban a ser sólo tres, pero volvió a pecar).
Desde 1998, el abogado de Oxford director de Tierra y Libertad viene a Glasgow con regularidad. Lo hace con actores de los barrios más pobres, con escasa o nula experiencia interpretativa, pero indudable talento natural y que riegan los diálogos con Glasgow patter, el endiablado dialecto local derivado del escocés. La primera obra de la trilogía fue "My Name is Joe" (Mi nombre es Joe), sobre un alcohólico en recuperación. La siguiente fue "Sweet Sixteen" (Dulces dieciséis), donde un adolescente barriobajero intenta construir un futuro mejor para su madre traficando con drogas robadas. La que se pensaba era la ultima parte, "Ae Fond Kiss" (titulo en escocés que fue traducido por "Sólo un beso" aunque literalmente signifique "un beso cariñoso") muestra una historia de amor entre una chica irlandesa y un joven de padres pakistaníes en Pollockshields.
La parte de los ángeles cuenta la historia de Robbie, un delincuente violento al que el sistema da una última oportunidad porque está a punto de ser padre. La visita a una destilería de whisky con algunos de sus compañeros sentenciados a trabajos comunitarios sugiere el camino a una nueva vida.
Esta película se vende como "comedia". Semejante apelativo no es ni de lejos aplicable a la primera mitad, que resulta gris y violenta. El realismo al retratar el habla de los bajos fondos de Glasgow es tal que al acabar sentí la necesidad de intercalar un "joder" en todas mis frases. Afortunadamente, la cosa mejora. Hay momentos cómicos. La proverbial generosidad de esta tierra se refleja en el coordinador de los trabajos comunitarios y el sistema judicial (con pequeño guiño adaptado a Ceasefire). El reflejo del a veces pedante mundo del whisky, los paisajes y pequeñas cosas como el Irn Bru o los kilts baratos (y lo que esconden) dan un toque de cercanía a la realidad de todas las clases sociales y la idiosincrasia del pueblo escocés.
Sin ser una obra maestra, La parte de los ángeles es, de entre las películas del 2012, la que mejor retrata Escocia y la más taquillera desde Trainspotting. A ver qué trae el 2013.
18 agosto 2011
Brad Pitt en Glasgow
Me gusta seguir ciertas rutinas. Los Miércoles toca ir al cine. Hoy, en George Square, es un Miércoles como otro cualquiera, pero es el cine el que viene a casa.
El ambiente era particularmente festivo porque el Lunes, Hollywood aterrizó en Glasgow. O Filadelfia aterrizó en Glasgow... Bueno, el que sí ha llegado, tras alquilar un tren entero para mujer, familia y colegas, ha sido Brad Pitt. Ha venido a rodar la superproducción "World War Z", una película de zombis basada en el libro del mismo título y que transcurre en una Filadelfia post-apocalíptica. Elbodrio largometraje se estrenará a finales del 2012.
Según las noticias, lo que se ve arriba es un intento de rodaje de un accidente de tráfico. Lo más parecido a acción que vi fue a un asistente que gritaba a un vecino del edificio del fondo que no se asomase a la ventana. Aún así, resulta curioso ver los taxis y semáforos amarillos, los indicadores de las calles verdes y los coches con matrícula americana.
Al parecer, gracias a ciertas ventajas fiscales, es más barato reproducir Filadelfia en George Square que rodar en América. Como se ve en la foto, no sólo escatiman en impuestos: junto al mapa de Filadelfia, sigue una papelera con el emblema del ayuntamiento de Glasgow.
Otras cosas sí se ocultan, como este buzón tan británico. Las escenas serán fuertemente retocadas por ordenador, así que disfrazar la caja seguramente no sea un problema.
Este es un curioso reciclaje: de todos los edificios de la plaza, eligen rodar en el más horrendo. El bloque de oficinas "50 de George Square" será un juzgado, completo con coches americanos aparcados, la bandera de EE.UU. y la caja de periódicos "USA Today" (que dentro guarda periódicos de Surrey).
Los periodistas intentan ganarse el cocido apostados junto a lo que sospecho es el remolque de Brad Pitt. No lo tendrán fácil, ya que se cree que el actor se ha traído a varios dobles, que se pasearán por la ciudad para despistar. Ni siquiera se sabe dónde se hospeda. Algunos medios dicen que en una mansión; otros, en el Hotel Blythswood Square.
Esta es mi imagen preferida. Traduzco:
Queda claro que para trabajar en el cine no es necesario saber usar signos de puntuación.
De camino a casa encontré a una conocida, también cotilleando. Su marido comentaba lo que todos pensábamos: que ahora, aunque la película salga mala, aunque los zombis nos aburran, aunque se rumoree que las dos semanas que nos cortan las calles son para una escena de ochenta segundos y aunque con los retoques por ordenador no reconozca la ciudad ni la madre que la parió, habrá que ir al cine.
El ambiente era particularmente festivo porque el Lunes, Hollywood aterrizó en Glasgow. O Filadelfia aterrizó en Glasgow... Bueno, el que sí ha llegado, tras alquilar un tren entero para mujer, familia y colegas, ha sido Brad Pitt. Ha venido a rodar la superproducción "World War Z", una película de zombis basada en el libro del mismo título y que transcurre en una Filadelfia post-apocalíptica. El
Según las noticias, lo que se ve arriba es un intento de rodaje de un accidente de tráfico. Lo más parecido a acción que vi fue a un asistente que gritaba a un vecino del edificio del fondo que no se asomase a la ventana. Aún así, resulta curioso ver los taxis y semáforos amarillos, los indicadores de las calles verdes y los coches con matrícula americana.
Al parecer, gracias a ciertas ventajas fiscales, es más barato reproducir Filadelfia en George Square que rodar en América. Como se ve en la foto, no sólo escatiman en impuestos: junto al mapa de Filadelfia, sigue una papelera con el emblema del ayuntamiento de Glasgow.
Otras cosas sí se ocultan, como este buzón tan británico. Las escenas serán fuertemente retocadas por ordenador, así que disfrazar la caja seguramente no sea un problema.
Este es un curioso reciclaje: de todos los edificios de la plaza, eligen rodar en el más horrendo. El bloque de oficinas "50 de George Square" será un juzgado, completo con coches americanos aparcados, la bandera de EE.UU. y la caja de periódicos "USA Today" (que dentro guarda periódicos de Surrey).
Los periodistas intentan ganarse el cocido apostados junto a lo que sospecho es el remolque de Brad Pitt. No lo tendrán fácil, ya que se cree que el actor se ha traído a varios dobles, que se pasearán por la ciudad para despistar. Ni siquiera se sabe dónde se hospeda. Algunos medios dicen que en una mansión; otros, en el Hotel Blythswood Square.
Esta es mi imagen preferida. Traduzco:
¡ATENCIÓN!
Tras este cartel y en esta zona se está rodando una película.
Al entrar en esta zona cedes a High Command Productions Limited, sus compañías matrices, afiliadas y filiales, y a sus sucesoras, asignados y licenciados el derecho, pero no la obligación, de fotografiarte y explotar tus parecidos, voz y otros efectos sonoros en, o en conexión con, la producción, exhibición, distribución, explotación, publicidad, marketing y anuncios de una película sin ser compensado, en cualquier medio, por todo el Universo y en perpetuidad.
¡¡¡Si no estás de acuerdo con lo de arriba, no entres en esta zona!!!
Queda claro que para trabajar en el cine no es necesario saber usar signos de puntuación.
De camino a casa encontré a una conocida, también cotilleando. Su marido comentaba lo que todos pensábamos: que ahora, aunque la película salga mala, aunque los zombis nos aburran, aunque se rumoree que las dos semanas que nos cortan las calles son para una escena de ochenta segundos y aunque con los retoques por ordenador no reconozca la ciudad ni la madre que la parió, habrá que ir al cine.
30 diciembre 2010
Camino a la libertad
En 1942, un grupo de presos se fuga de una carcel estalinista. "Camino a la libertad" cuanta la historia de su huida, en la que recorrerán los más de seis mil kilómetros que separan Siberia de la India.
El reparto incluye una excelente interpretación de Saoirse Ronan ("Desde mi cielo") a Colin Farrell, Mark Strong, Jim Sturgess y a un soberbio Ed Harris.
Una simple historia de supervivencia en condiciones extremas y escenarios espectaculares (rodados por los estudios National Geographic) hacen de esta obra, sin duda, la mejor película del año.
Merece la pena pagar la entrada del cine por verla en pantalla grande.
En España se estrena el 5 de Enero de 2011.
El reparto incluye una excelente interpretación de Saoirse Ronan ("Desde mi cielo") a Colin Farrell, Mark Strong, Jim Sturgess y a un soberbio Ed Harris.
Una simple historia de supervivencia en condiciones extremas y escenarios espectaculares (rodados por los estudios National Geographic) hacen de esta obra, sin duda, la mejor película del año.
Merece la pena pagar la entrada del cine por verla en pantalla grande.
En España se estrena el 5 de Enero de 2011.
14 octubre 2010
Gru, mi villano favorito (3D)
Gru es un villano con un ejército de pequeños subordinados y un inventor genial en plantilla, pero su vida no es fácil. Un joven talento le pisa terreno, el banco se cansa de financiar sus planes y su madre se avergüenza de él. Necesita demostrar lo que vale, así que idea el mayor crimen de la historia: el robo de la Luna.
Años de lucha desigual entre los gigantes de la animación Pixar y Dream Works, y ahora esto. Los estudios Universal han contratado a lo mejor de las casas anteriores para crear una película nada original. "Gru, mi villano favorito" copia la dulzura de Boo en "Monsters Inc", la creatividad en los personajes de "Los Increibles", la ternura de "Wall-E", una historia tan elaborada como "Up" y escenas musicales a la altura de "Shrek". Lo dicho, nada que no se haya visto antes, pero todo lo que no me importa pagar por ver otra vez.
En cuanto a los personajes, Gru es calcado al pingüino de Batman y las niñas son un cruce entre Pocoyó y el vecinito de Los Increíbles. Se perdona al ver a los "subordinados" y a "Vector" (el joven villano cuyos crímenes tienen "dirección y sentido") que es el vivo retrato del joven Bill Gates.
Después de que "Up", "Toy Story 3" y "Shrek, felices para siempre" me convenciesen de que la etiqueta "3D" no era más que una excusa para sacarme otro par de libras, "Gru" me reconcilia con el género de animación tridimensional.
En resumen, "Gru, mi villano favorito" no será innovadora, pero muy pocas películas me han dejado con sensación de pena por haberse acabado; esta es una de ellas. No debo ser un caso aislado, porque el público de mi sala la despidió con aplausos.
Imagina la escena de la montaña rusa en pantalla grande y 3D. Que se agarre Pixar, que vienen curvas...
Años de lucha desigual entre los gigantes de la animación Pixar y Dream Works, y ahora esto. Los estudios Universal han contratado a lo mejor de las casas anteriores para crear una película nada original. "Gru, mi villano favorito" copia la dulzura de Boo en "Monsters Inc", la creatividad en los personajes de "Los Increibles", la ternura de "Wall-E", una historia tan elaborada como "Up" y escenas musicales a la altura de "Shrek". Lo dicho, nada que no se haya visto antes, pero todo lo que no me importa pagar por ver otra vez.
En cuanto a los personajes, Gru es calcado al pingüino de Batman y las niñas son un cruce entre Pocoyó y el vecinito de Los Increíbles. Se perdona al ver a los "subordinados" y a "Vector" (el joven villano cuyos crímenes tienen "dirección y sentido") que es el vivo retrato del joven Bill Gates.
Después de que "Up", "Toy Story 3" y "Shrek, felices para siempre" me convenciesen de que la etiqueta "3D" no era más que una excusa para sacarme otro par de libras, "Gru" me reconcilia con el género de animación tridimensional.
En resumen, "Gru, mi villano favorito" no será innovadora, pero muy pocas películas me han dejado con sensación de pena por haberse acabado; esta es una de ellas. No debo ser un caso aislado, porque el público de mi sala la despidió con aplausos.
Imagina la escena de la montaña rusa en pantalla grande y 3D. Que se agarre Pixar, que vienen curvas...
12 agosto 2010
Karate Kid
Una sorpresa que ni va de karate ni es para niños.
Jaden Smith (hijo de Will Smith) interpreta a Dre, un chico de doce años de Detroit que se muda a China después de que su madre viuda se vea obligada a trasladarse por trabajo. Sin hablar chino, a Dre le cuesta adaptarse. Su suerte parece cambiar al conocer a Meiying, una niña de su colegio, pero esto provocan la ira del matón del barrio que, con la ayuda de su pandilla, le pega una monumental paliza. Jackie Chan interpreta al Sr. Han, el manitas local que al ver la brutalidad de los chicos se ofrece a enseñar kung-fu (no karate) a Dre.
Dos cosas me sorprenden: que Jackie Chan hace un papel dramático sin caer en la habitual caricatura y el excelente trabajo del reparto infantil. Los protagonistas chinos son atletas de competición y es obvio que la flexibilidad de Jaden Smith -que además hace un papel muy creíble- solo viene tras años de adiestramiento.
Aunque la mayoría de los actores son muy jóvenes, la calidad de las escenas de acción es comparable a la de cualquier película adulta del género. Esto es tanto el punto fuerte como la debilidad de Karate Kid. Ver a un crío de doce años dando patadas en el estómago a otro que se retuerce en el suelo no es fácil. Para un adulto añade intensidad a la escena, pero no me sentiría cómoda llevando a un niño a verlo. Por otro lado, el romance entre Dre y Meiying queda forzado y extraño. Dos grandes escollos en una película que se supone familiar.
En resumen, Karate Kid es una buena película de acción que hubiese llegado a excelente si el "pequeño saltamontes" no fuese tan pequeño.
Aunque no interese la película, este vídeo merece la pena solo por la increíble profesionalidad de los protagonistas... y el parecido del mocoso con su padre Will.
Jaden Smith (hijo de Will Smith) interpreta a Dre, un chico de doce años de Detroit que se muda a China después de que su madre viuda se vea obligada a trasladarse por trabajo. Sin hablar chino, a Dre le cuesta adaptarse. Su suerte parece cambiar al conocer a Meiying, una niña de su colegio, pero esto provocan la ira del matón del barrio que, con la ayuda de su pandilla, le pega una monumental paliza. Jackie Chan interpreta al Sr. Han, el manitas local que al ver la brutalidad de los chicos se ofrece a enseñar kung-fu (no karate) a Dre.
Dos cosas me sorprenden: que Jackie Chan hace un papel dramático sin caer en la habitual caricatura y el excelente trabajo del reparto infantil. Los protagonistas chinos son atletas de competición y es obvio que la flexibilidad de Jaden Smith -que además hace un papel muy creíble- solo viene tras años de adiestramiento.
Aunque la mayoría de los actores son muy jóvenes, la calidad de las escenas de acción es comparable a la de cualquier película adulta del género. Esto es tanto el punto fuerte como la debilidad de Karate Kid. Ver a un crío de doce años dando patadas en el estómago a otro que se retuerce en el suelo no es fácil. Para un adulto añade intensidad a la escena, pero no me sentiría cómoda llevando a un niño a verlo. Por otro lado, el romance entre Dre y Meiying queda forzado y extraño. Dos grandes escollos en una película que se supone familiar.
En resumen, Karate Kid es una buena película de acción que hubiese llegado a excelente si el "pequeño saltamontes" no fuese tan pequeño.
Aunque no interese la película, este vídeo merece la pena solo por la increíble profesionalidad de los protagonistas... y el parecido del mocoso con su padre Will.
23 julio 2010
Inception (Origen)
Dom Cobb (Leonardo Di Caprio) y su equipo son capaces de entrar en los sueños de otros. Ser el mejor ha costado a Cobb su familia y su nacionalidad. Como consecuencia, se dedica a usar esta capacidad para robar secretos. Una oportunidad para la recuperación de su antigua vida surge cuando Cobb es contratado para plantar una idea en el subconsciente de un objetivo, en lugar de robarla. La palabra "incepción" hace referencia a la tarea de insertar una idea, algo que quizá no se haya hecho nunca antes y que requerirá la penetración cada vez más profunda en los subconscientes de Cobb y su víctima.

Los sueños son un tema complicado de tratar en el cine: si se pasan de extravagantes, perdemos la empatía con los protagonistas, si son demasiado próximos a la realidad, carecen de sentido. En Origen, una de las formas en las que se ha intentado el equilibrio entre extraño y familiar es el uso de sueños comunes a todo espectador: caídas al vacío, persecuciones, la sensación de volar o incluso la aparición del agua cuando la persona dormida necesita ir al baño permiten sumergirse en la trama sin sentirse ajeno. Otra técnica es la alternancia de actores desconocidos con famosos como Leonardo Di Caprio, Michael Caine, Ken Watanabe ("El último samuray") o Ellen Page ("Juno").
Tanto los decorados como la banda sonora guardan un parecido que bordea el plagio con The Matrix. La creatividad de los efectos especiales y la calidad de los actores superan a esta última.
En resumen, Origen es una película con un ligero efecto narcótico que, como un sueño, solo tiene sentido si no se lo buscas. Especialmente recomendada antes de ir a dormir y después de un día cansado y oscuro.
Origen se estrena en España el seis de Agosto.

Los sueños son un tema complicado de tratar en el cine: si se pasan de extravagantes, perdemos la empatía con los protagonistas, si son demasiado próximos a la realidad, carecen de sentido. En Origen, una de las formas en las que se ha intentado el equilibrio entre extraño y familiar es el uso de sueños comunes a todo espectador: caídas al vacío, persecuciones, la sensación de volar o incluso la aparición del agua cuando la persona dormida necesita ir al baño permiten sumergirse en la trama sin sentirse ajeno. Otra técnica es la alternancia de actores desconocidos con famosos como Leonardo Di Caprio, Michael Caine, Ken Watanabe ("El último samuray") o Ellen Page ("Juno").
Tanto los decorados como la banda sonora guardan un parecido que bordea el plagio con The Matrix. La creatividad de los efectos especiales y la calidad de los actores superan a esta última.
En resumen, Origen es una película con un ligero efecto narcótico que, como un sueño, solo tiene sentido si no se lo buscas. Especialmente recomendada antes de ir a dormir y después de un día cansado y oscuro.
Origen se estrena en España el seis de Agosto.
21 mayo 2010
Kick Ass: Listo para machacar
En España no se estrena hasta el 4 de Junio, pero aquí en el Reino Unido lleva dos meses en cartelera y ya se considera un clásico de culto.
La película cuenta la historia de Dave Lizewski (Aaron Johnson), un adolescente corriente que decide convertirse en un superhéroe llamado Kick-Ass. Dave se ve atrapado en una lucha mayor cuando se encuentra con Big Daddy (Nicholas Cage), un ex-policía que, en su intento de derrocar al pérfido capo de la droga Frank D'Amico (Mark Strong), ha entrenado a su hija de once años para convertirse en la mortífera Hit-Girl (Chloë Grace Moretz).
A pesar de la alabanza unánime hacia esta sátira del subgénero de superhéroes, algo me tuvo preocupada hasta la entrada en el cine, una palabra que se repite en todas las críticas: ultraviolenta. La inquietud fue infundada: aunque la violencia gratuita es frecuente, las escenas macabras duran fracciones de segundo, apenas lo suficiente para que se sepa qué ocurre, pero el horror no se asimile.
Personalmente, no entiendo el enorme éxito de Kick Ass. La cinematografía es una mezcla de cine negro y comic. No es fea, pero tampoco especialmente innovadora o estética. Las escenas violentas se suceden hasta rozar la monotonía. Los actores están decentes (con la excepción de la niña, que es francamente buena). El argumento es original y definitivamente el motivo único que la mantiene en cartelera pero, para mi gusto, una mocosa de once años con tendencias violentas y que disfruta soltando tacos hace tiempo que ha dejado de ser sorprendente. La historia del adolescente que se compra un disfraz y se autonomina superheroe tampoco es nueva: el registro americano de superheroes de la vida real tiene a más de doscientos enmascarados en sus listas. El italiano Entomo, por ejemplo, llevan en la brecha desde el 2007.
En resumen, "Kick ass: listo para machacar" se ha descrito como "la primera película de superhéroes de bajo presupuesto", y se nota porqué.
La película cuenta la historia de Dave Lizewski (Aaron Johnson), un adolescente corriente que decide convertirse en un superhéroe llamado Kick-Ass. Dave se ve atrapado en una lucha mayor cuando se encuentra con Big Daddy (Nicholas Cage), un ex-policía que, en su intento de derrocar al pérfido capo de la droga Frank D'Amico (Mark Strong), ha entrenado a su hija de once años para convertirse en la mortífera Hit-Girl (Chloë Grace Moretz).
A pesar de la alabanza unánime hacia esta sátira del subgénero de superhéroes, algo me tuvo preocupada hasta la entrada en el cine, una palabra que se repite en todas las críticas: ultraviolenta. La inquietud fue infundada: aunque la violencia gratuita es frecuente, las escenas macabras duran fracciones de segundo, apenas lo suficiente para que se sepa qué ocurre, pero el horror no se asimile.
Personalmente, no entiendo el enorme éxito de Kick Ass. La cinematografía es una mezcla de cine negro y comic. No es fea, pero tampoco especialmente innovadora o estética. Las escenas violentas se suceden hasta rozar la monotonía. Los actores están decentes (con la excepción de la niña, que es francamente buena). El argumento es original y definitivamente el motivo único que la mantiene en cartelera pero, para mi gusto, una mocosa de once años con tendencias violentas y que disfruta soltando tacos hace tiempo que ha dejado de ser sorprendente. La historia del adolescente que se compra un disfraz y se autonomina superheroe tampoco es nueva: el registro americano de superheroes de la vida real tiene a más de doscientos enmascarados en sus listas. El italiano Entomo, por ejemplo, llevan en la brecha desde el 2007.
En resumen, "Kick ass: listo para machacar" se ha descrito como "la primera película de superhéroes de bajo presupuesto", y se nota porqué.
06 mayo 2010
Iron Man 2
Tras revelar su identidad como Iron Man, el encantador millonario Tony Stark (Robert Downey Jr.) parece disfrutar del éxito, pero el reactor que le mantiene con vida y le convierte en superhéroe lo está envenenando lentamente. Además, el gobierno estadounidense está empeñado en expropiar la tecnología del traje de hierro. Por si esto fuera poco, el físico ruso Ivan Vanko (Mickey Rourke) se transforma en el villano Whiplash para vengar la muerte de su padre de la que, como no, responsabiliza a Tony.
La película tiene todos los ingredientes para un éxito de taquilla: un reparto estelar (Downey Jr., Rourke, Gweneth Paltrow, Scarlet Johanson y Samuel L. Jackson entre otros), una banda sonora potente (coros de estilo wagneriano, AC DC y algun tema de los Rolling Stones), buenos efectos especiales, explosiones, persecuciones, humor, una gota de romance y mujeres guapas en trajes ceñidos. Predeciblemente, la película es un éxito. Si bien ninguno de los actores está en su mejor momento (el científico loco de Rourke tiene un algo de loco y nada de científico), tampoco están en el peor. El guión es predecible, pero con suficientes giros para mantenerlo entretenido. El balance entre efectos especiales y humanidad es el justo.
En resumen, Iron Man 2 es la clásica película de superhéroes para todos los públicos. No es una obra maestra del cine, pero creo que después de tantos "grandes poderes que vienen con grandes responsabilidades", caballeros oscuros torturados por su pasado y avatares eco-apocalípticos, un tipo simpático que solo quiere cargarse a los malos y una trama donde lo más profundo es el escote de la Johanson es un cambio muy bienvenido.
La película tiene todos los ingredientes para un éxito de taquilla: un reparto estelar (Downey Jr., Rourke, Gweneth Paltrow, Scarlet Johanson y Samuel L. Jackson entre otros), una banda sonora potente (coros de estilo wagneriano, AC DC y algun tema de los Rolling Stones), buenos efectos especiales, explosiones, persecuciones, humor, una gota de romance y mujeres guapas en trajes ceñidos. Predeciblemente, la película es un éxito. Si bien ninguno de los actores está en su mejor momento (el científico loco de Rourke tiene un algo de loco y nada de científico), tampoco están en el peor. El guión es predecible, pero con suficientes giros para mantenerlo entretenido. El balance entre efectos especiales y humanidad es el justo.
En resumen, Iron Man 2 es la clásica película de superhéroes para todos los públicos. No es una obra maestra del cine, pero creo que después de tantos "grandes poderes que vienen con grandes responsabilidades", caballeros oscuros torturados por su pasado y avatares eco-apocalípticos, un tipo simpático que solo quiere cargarse a los malos y una trama donde lo más profundo es el escote de la Johanson es un cambio muy bienvenido.
12 marzo 2010
Corazón rebelde (Crazy Heart)
En Corazón rebelde, Jeff Bridges interpreta a Bad Blake, un cantante de música country alcohólico que intenta cambiar su vida tras conocer a Jean, una madre soltera interpretada por Maggie Gyllenhaal.
Atención: contiene música country. Mucha. Tanta, que los primeros veinte minutos los pasé suspirando por que el papel de Bad Blake hubiese sido para Kris Kristofferson. Además, la película es lenta, a veces, demasiado.
Una vez que Bridges va dejando la guitarra a un lado se hace evidente su calidad como actor. Interpretaciones secundarias, pero igualmente brillantes son las de Colin Farrell -el joven que alcanza la fama gracias a Bad Blake- y Robert Duvall -el buen amigo-.
La historia es sencilla y transcurre a un ritmo constante, como la música que la envuelve.
Reconozco que, con la cantidad de guiones innovadores que se han estrenado este año, esperaba más del argumento de la película revelación de los Oscars. Pero una vez puestas de lado las expectativas, quedan dos horas de buena música y excelentes actores.
En resumen, Corazón salvaje es la eterna historia del hombre salvado de sí mismo por el amor de una mujer. No es precisamente un tema nuevo, pero está bien ejecutado. La simplicidad de la película me frena de recomendar verla en el cine, pero es una muy buena opción para una tarde de domingo en casa.
He vuelto a poner el anuncio en inglés: el doblaje de la versión española es particularmente chapucero y me estaba poniendo mala. Es igual, si lo mejor es la canción.
Atención: contiene música country. Mucha. Tanta, que los primeros veinte minutos los pasé suspirando por que el papel de Bad Blake hubiese sido para Kris Kristofferson. Además, la película es lenta, a veces, demasiado.
Una vez que Bridges va dejando la guitarra a un lado se hace evidente su calidad como actor. Interpretaciones secundarias, pero igualmente brillantes son las de Colin Farrell -el joven que alcanza la fama gracias a Bad Blake- y Robert Duvall -el buen amigo-.
La historia es sencilla y transcurre a un ritmo constante, como la música que la envuelve.
Reconozco que, con la cantidad de guiones innovadores que se han estrenado este año, esperaba más del argumento de la película revelación de los Oscars. Pero una vez puestas de lado las expectativas, quedan dos horas de buena música y excelentes actores.
En resumen, Corazón salvaje es la eterna historia del hombre salvado de sí mismo por el amor de una mujer. No es precisamente un tema nuevo, pero está bien ejecutado. La simplicidad de la película me frena de recomendar verla en el cine, pero es una muy buena opción para una tarde de domingo en casa.
He vuelto a poner el anuncio en inglés: el doblaje de la versión española es particularmente chapucero y me estaba poniendo mala. Es igual, si lo mejor es la canción.
05 marzo 2010
Invictus
En 1995 Nelson Mandela inspira al capitán del desastroso equipo nacional de rugby de Sudáfrica a luchar por la Copa del Mundo y convertirse en un símbolo de unidad para la nueva "nación multicolor". Basada en hechos reales. Esto huele a película de media tarde. Pero con Morgan Freeman como Mandela y Clint Eastwood en la dirección, quizá haya esperanza.
La primera mitad se centra en Mandela y en la compleja situación del país que ha de gobernar. Freeman, tan impecable como era de esperar. La segunda mitad es rugby, adrenalina y espectáculo.
Invictus es una película tremendamente cuidada. Las vidas de los personajes secundarios (los guardaespaldas de Mandela, los funcionarios, los jugadores de rugby, etc), interesantes por sí mismas, se entretejen con naturalidad. Incluso el público en las gradas de los estadios tienen pequeñas historias que contar. La banda sonora (de Kyle Eastwood, hijo del director) es otro ejemplo de trabajo a conciencia: los temas afrikáan y bantúes, primero claramente diferenciados, se van fusionando y entremezclando conforme la convivencia entre personajes arios y negros se estrecha. En el partido contra Nueva Zelanda, los tambores mahoríes dan paso a temas africanos según cual sea el equipo dominante.
Quizá el punto flaco de la película sean las escenas de rugby. Reproducir jugadas históricas con treinta y siete personajes en el campo no es fácil, sobre todo cuando son familiares para muchos espectadores. La estrategia han sido primeros planos y unos movimientos de cámara que -si bien acercan al esfuerzo de los deportistas y la dureza del juego- hacen casi imposible seguir el partido.
En resumen, Invictus merece la misma atención que en ella ha puesto el equipo que la ha hecho. No me cabe duda de que, si en lugar de Rugby se jugase un deporte más cercano a los americanos -baseball, por ejemplo- esta película sería a Sudáfrica lo que Slumdog Millonaire a la India.
Como el anuncio de la película no me parece que le haga justicia, aquí va la adaptación que han hecho del himno de la Copa del Mundo de Rugby, como ejemplo de la calidad de la banda sonora.
La primera mitad se centra en Mandela y en la compleja situación del país que ha de gobernar. Freeman, tan impecable como era de esperar. La segunda mitad es rugby, adrenalina y espectáculo.
Invictus es una película tremendamente cuidada. Las vidas de los personajes secundarios (los guardaespaldas de Mandela, los funcionarios, los jugadores de rugby, etc), interesantes por sí mismas, se entretejen con naturalidad. Incluso el público en las gradas de los estadios tienen pequeñas historias que contar. La banda sonora (de Kyle Eastwood, hijo del director) es otro ejemplo de trabajo a conciencia: los temas afrikáan y bantúes, primero claramente diferenciados, se van fusionando y entremezclando conforme la convivencia entre personajes arios y negros se estrecha. En el partido contra Nueva Zelanda, los tambores mahoríes dan paso a temas africanos según cual sea el equipo dominante.
Quizá el punto flaco de la película sean las escenas de rugby. Reproducir jugadas históricas con treinta y siete personajes en el campo no es fácil, sobre todo cuando son familiares para muchos espectadores. La estrategia han sido primeros planos y unos movimientos de cámara que -si bien acercan al esfuerzo de los deportistas y la dureza del juego- hacen casi imposible seguir el partido.
En resumen, Invictus merece la misma atención que en ella ha puesto el equipo que la ha hecho. No me cabe duda de que, si en lugar de Rugby se jugase un deporte más cercano a los americanos -baseball, por ejemplo- esta película sería a Sudáfrica lo que Slumdog Millonaire a la India.
Como el anuncio de la película no me parece que le haga justicia, aquí va la adaptación que han hecho del himno de la Copa del Mundo de Rugby, como ejemplo de la calidad de la banda sonora.
25 febrero 2010
La última estación
Por una vez, una película que tenía verdaderas ganas de ver.
"La última estación" entrelaza las vivencias del joven e inocente secretario Valentin (James McAvoy) con los últimos meses de su anciano y formidable patrón: Leo Tolstoi (Christopher Plummer).

La reconstrucción de Yásnaya Polyana -la mansión familiar-, la época y el paisaje son tan bellos como fieles a las descripciones de Tolstoi. Nada se puede objetar de los actores.
El tema es fascinante, y esa es la mayor debilidad. La película está pensada para espectadores amantes del escritor. Si te gusta su obra, "La última estación" da contexto y vida a multitud de anécdotas familiares. Las actuaciones de Helen Mirren y Christopher Plummer como el matrimonio protagonista son conmovedoras. Podrían alargarla una hora más y no te levantarías ni para ir al baño. Por otro lado, no hay una introducción al contexto histórico, a los personajes, ni a su vida anterior; y eso, a la hora de retratar una relación tan compleja como la del autor y su esposa, es un lastre tremendo. Fui con alguien desconocedor de estos antecedentes y dijo que parecía que hubiésemos entrado a la película cuando iba por la mitad.
En resumen, "La última estación" puede ser terriblemente conmovedora o confusa, según se haya disfrutado antes de Ana Karenina.
"La última estación" entrelaza las vivencias del joven e inocente secretario Valentin (James McAvoy) con los últimos meses de su anciano y formidable patrón: Leo Tolstoi (Christopher Plummer).

La reconstrucción de Yásnaya Polyana -la mansión familiar-, la época y el paisaje son tan bellos como fieles a las descripciones de Tolstoi. Nada se puede objetar de los actores.
El tema es fascinante, y esa es la mayor debilidad. La película está pensada para espectadores amantes del escritor. Si te gusta su obra, "La última estación" da contexto y vida a multitud de anécdotas familiares. Las actuaciones de Helen Mirren y Christopher Plummer como el matrimonio protagonista son conmovedoras. Podrían alargarla una hora más y no te levantarías ni para ir al baño. Por otro lado, no hay una introducción al contexto histórico, a los personajes, ni a su vida anterior; y eso, a la hora de retratar una relación tan compleja como la del autor y su esposa, es un lastre tremendo. Fui con alguien desconocedor de estos antecedentes y dijo que parecía que hubiésemos entrado a la película cuando iba por la mitad.
En resumen, "La última estación" puede ser terriblemente conmovedora o confusa, según se haya disfrutado antes de Ana Karenina.
ESTRENO EN ESPAÑA EL 11 DE JUNIO
11 febrero 2010
San Valentín 2x1
Hoy la película de los miércoles contada los jueves son dos. Quedaban mejor emparejadas.
"Up in the air" (en Latinoamérica, "Amor sin Escalas").
De argumento irrelevante, los personajes de "Up in the Air" son excusas para diálogos y reflexiones sobre la importancia de las relaciones de pareja, la familia y el trabajo. Desde Clooney, excelente trabajador que rechaza cualquier atadura sentimental, a su hermana, obsesionada con mantener la unión familiar, la surtida galería de personajes desvela sus prioridades y como estas han modelado sus vidas. No hay moralejas. Todos los protagonistas, independientemente de la vida que han escogido, dudan de sus decisiones. Si estas han sido adecuadas o no queda, hasta cierto punto, "en el aire".

El decorado insulso (salas de espera, oficinas y hoteles de aeropuerto), los personajes poco elaborados y una banda sonora casi inexistente intentan resaltar el dialogo y la encantadora interpretación de Clooney, sin la que esta película hubiese salido de los festivales de cine alternativo para ir directa a DVD.
"Up in the Air" intenta hacer pensar, pero es demasiado tema para tan poco celuloide. El resultado es más un compendio de citas ingeniosas que un ensayo estructurado.
La entrada da para dos horas agradables con Clooney, una conversación interesante al salir del cine, y poco más.
"No es tan fácil"
Jane (Meryl Streep) madre de tres hijos mayores, tiene una pastelería de éxito en Santa Bárbara. Lleva diez años divorciada y tiene una relación amigable con su ex-marido, el abogado Jake (Alee Baldwin). Jake está casado con una mujer mucho más joven. Pero cuando Jane y Jake van a la graduación del hijo, comienzan una apasionada aventura amorosa. Adam (Steve Martin), un arquitecto que Jane ha contratado para ampliar la casa, se siente atraído por Jane, pero descubre que quizá no sea el único.

La historia transcurre en un ambiente donde todo el mundo es guapo. Impresionantes viñedos, casas sacadas de una revista de decoración y un despliegue constante de comida deliciosa dan un aire de ensueño a lo que no pretende ser más que un divertimento. Los personajes son entrañables y todos los actores -incluso los secundarios- están impecables en su misión: hacer reír.
"No es tan fácil" no tiene grandes pretensiones. Solo intenta dar un rato de evasión, risa y que dejes la sala con un agradable optimismo. Y lo consigue ampliamente.
"Up in the air" (en Latinoamérica, "Amor sin Escalas").
De argumento irrelevante, los personajes de "Up in the Air" son excusas para diálogos y reflexiones sobre la importancia de las relaciones de pareja, la familia y el trabajo. Desde Clooney, excelente trabajador que rechaza cualquier atadura sentimental, a su hermana, obsesionada con mantener la unión familiar, la surtida galería de personajes desvela sus prioridades y como estas han modelado sus vidas. No hay moralejas. Todos los protagonistas, independientemente de la vida que han escogido, dudan de sus decisiones. Si estas han sido adecuadas o no queda, hasta cierto punto, "en el aire".

El decorado insulso (salas de espera, oficinas y hoteles de aeropuerto), los personajes poco elaborados y una banda sonora casi inexistente intentan resaltar el dialogo y la encantadora interpretación de Clooney, sin la que esta película hubiese salido de los festivales de cine alternativo para ir directa a DVD.
"Up in the Air" intenta hacer pensar, pero es demasiado tema para tan poco celuloide. El resultado es más un compendio de citas ingeniosas que un ensayo estructurado.
La entrada da para dos horas agradables con Clooney, una conversación interesante al salir del cine, y poco más.
"No es tan fácil"
Jane (Meryl Streep) madre de tres hijos mayores, tiene una pastelería de éxito en Santa Bárbara. Lleva diez años divorciada y tiene una relación amigable con su ex-marido, el abogado Jake (Alee Baldwin). Jake está casado con una mujer mucho más joven. Pero cuando Jane y Jake van a la graduación del hijo, comienzan una apasionada aventura amorosa. Adam (Steve Martin), un arquitecto que Jane ha contratado para ampliar la casa, se siente atraído por Jane, pero descubre que quizá no sea el único.

La historia transcurre en un ambiente donde todo el mundo es guapo. Impresionantes viñedos, casas sacadas de una revista de decoración y un despliegue constante de comida deliciosa dan un aire de ensueño a lo que no pretende ser más que un divertimento. Los personajes son entrañables y todos los actores -incluso los secundarios- están impecables en su misión: hacer reír.
"No es tan fácil" no tiene grandes pretensiones. Solo intenta dar un rato de evasión, risa y que dejes la sala con un agradable optimismo. Y lo consigue ampliamente.
21 enero 2010
Sherlock Holmes
Película de Guy Ritchie, si lo sé no vengo. Los argumentos retorcidos, su obsesión con los criminales y la estética decolorada de los que tanto abusa me suelen aburrir.
En el Londres de 1891, Sherlock Holmes (Robert Downey Jr.) y Dr. John Watson (Jude Law) evitan el sacrificio ritual de una mujer a manos de Lord Blackwood (Mark Strong). El asesino es ejecutado -el propio Watson lo proclama muerto- pero a los tres días, el panteón de Blackwood aparece destruido desde dentro y un testigo afirma haber visto la resurrección...
Pegas: el guión. Los personajes femeninos podrían eliminarse sin que se perdiera gran cosa, la introducción de Moriarti queda forzada y el final se ve venir. Puestos a quejarse, la construcción del Puente de Londres con armazones oxidados, aunque muy estética, es bastante improbable.
Sherlock Holmes tiene los ingredientes de Ritchie mencionados, pero funciona. La trama compleja de una película detectivesca no presenta problemas al director, la obsesión por lo criminal encuentra el vehículo perfecto en el expresivo Downey Jr. y la atmósfera decadente ayuda a borrar cualquier paralelismo con las historias de Conan Doyle.
El equipo formado por Downey y Law es impecable, con movimientos y diálogos tan rítmicos que rozan la musicalidad. La banda sonora, principalmente de percusión y cuerda, es memorable sin estorbar. La fotografía muestra un Londres que suma los estilos neogótico y eduardiano de la época con el aire rural del Dublín de hoy con un resultado tremendamente artístico.
Si hay alguna justicia en Hollywood, este editor de sonido debería estar en los Oscars.
En el Londres de 1891, Sherlock Holmes (Robert Downey Jr.) y Dr. John Watson (Jude Law) evitan el sacrificio ritual de una mujer a manos de Lord Blackwood (Mark Strong). El asesino es ejecutado -el propio Watson lo proclama muerto- pero a los tres días, el panteón de Blackwood aparece destruido desde dentro y un testigo afirma haber visto la resurrección...Pegas: el guión. Los personajes femeninos podrían eliminarse sin que se perdiera gran cosa, la introducción de Moriarti queda forzada y el final se ve venir. Puestos a quejarse, la construcción del Puente de Londres con armazones oxidados, aunque muy estética, es bastante improbable.
Sherlock Holmes tiene los ingredientes de Ritchie mencionados, pero funciona. La trama compleja de una película detectivesca no presenta problemas al director, la obsesión por lo criminal encuentra el vehículo perfecto en el expresivo Downey Jr. y la atmósfera decadente ayuda a borrar cualquier paralelismo con las historias de Conan Doyle.
El equipo formado por Downey y Law es impecable, con movimientos y diálogos tan rítmicos que rozan la musicalidad. La banda sonora, principalmente de percusión y cuerda, es memorable sin estorbar. La fotografía muestra un Londres que suma los estilos neogótico y eduardiano de la época con el aire rural del Dublín de hoy con un resultado tremendamente artístico.
Si hay alguna justicia en Hollywood, este editor de sonido debería estar en los Oscars.
13 noviembre 2009
Los hombres que miraban fijamente a las cabras
Basada en una historia real, el reparto de esta comedia incluye a George Clooney, Ewan McGregor, Kevin Spacey y Jeff Bridges.
"Los hombres que miraban fijamente a las cabras" es la historia de un periodista en Iraq (McGregor) que encuentra el reportaje de su vida cuando conoce a Lyn Cassady (Clooney), un hombre que dice ser ex miembro del "Batallón de la Tierra", una unidad secreta de las Fuerzas Especiales del Ejército de los EE.UU.que utiliza poderes paranormales en sus misiones.
La primera hora se centra en la creación del Batallón por el Teniente Coronel Django (Bridges) a partir de las ideas de paz, amor y LSD de los setenta. Tiene buenos momentos, como el soldado que afirma haber matado a su hamster con la mente o el oficial que cree que con su voluntad de hiero puede atravesar paredes (hasta que se la pega), pero es algo lenta. La película cobra vida en la segunda mitad, cuando el Batallón se reúne para una última misión durante la guerra de Iraq y se les va la mano con los alucinógenos.
Los excelentes actores y buen guión hacen la película entretenida, pero la falta de espectacularidad de las escenas de acción y los paisajes hacen que no valga la pena pagar por verla en la gran pantalla.
"Los hombres que miraban fijamente a las cabras" no tiene aún distribuidor en España, así que el vídeo está en inglés, pero hasta sin entender da una idea.
"Los hombres que miraban fijamente a las cabras" es la historia de un periodista en Iraq (McGregor) que encuentra el reportaje de su vida cuando conoce a Lyn Cassady (Clooney), un hombre que dice ser ex miembro del "Batallón de la Tierra", una unidad secreta de las Fuerzas Especiales del Ejército de los EE.UU.que utiliza poderes paranormales en sus misiones.
La primera hora se centra en la creación del Batallón por el Teniente Coronel Django (Bridges) a partir de las ideas de paz, amor y LSD de los setenta. Tiene buenos momentos, como el soldado que afirma haber matado a su hamster con la mente o el oficial que cree que con su voluntad de hiero puede atravesar paredes (hasta que se la pega), pero es algo lenta. La película cobra vida en la segunda mitad, cuando el Batallón se reúne para una última misión durante la guerra de Iraq y se les va la mano con los alucinógenos.Los excelentes actores y buen guión hacen la película entretenida, pero la falta de espectacularidad de las escenas de acción y los paisajes hacen que no valga la pena pagar por verla en la gran pantalla.
"Los hombres que miraban fijamente a las cabras" no tiene aún distribuidor en España, así que el vídeo está en inglés, pero hasta sin entender da una idea.
29 octubre 2009
Número 9
Nunca he visto una sala de cine con un público tan uniforme. Parecía que hubiesen descargado dos autobuses con estudiantes de la escuela de Diseño en la puerta. Y es que, antes ya de estrenarse, 9 era ya una película de culto para miles de jóvenes que han visto como el proyecto fin de carrera de un alumno de UCLA (Shane Acker) conseguía la nominación a un Oscar y el apoyo de Tim Burton para convertirse en largometraje.
9, un muñeco de tela humanoide, cobra vida en una habitación. Trepa hacia la ventana y ve un escenario post-apoclíptico. Sale a explorar y encuentra a 2, otro muñeco que será su primer amigo. 2 empieza a explicar que hay otros como ellos cuando es cazado por un robot de forma felina. 9 se esconde entre los escombros, pero no puede salvar a 2. Mientras tanto, otra figura de trapo les vigila con un telescopio desde una torre lejana...
La historia es tan impredecible como cuidada, con personajes bien definidos y ritmo ágil. La animación es de una creatividad admirable y cada detalle, desde la edición de sonido a los decorados, está trabajado con mimo.
A pesar de ser una película de animación, tiene escenas duras y un niño la encontraría difícil de ver. Por ello se ha estrenado con certificado NRM 13.
Debajo, el corto que empezó todo. Sorprendente calidad para un trabajo sin financiación.
Por cierto, la nominación a un Oscar del proyecto de un universitario tampoco es una experiencia desconocida aquí en Glasgow: el año siguiente a 9 le tocaría a Badgered, de Sharon Colman, una alumna de ilustración de la Glasgow School of Art.
9, un muñeco de tela humanoide, cobra vida en una habitación. Trepa hacia la ventana y ve un escenario post-apoclíptico. Sale a explorar y encuentra a 2, otro muñeco que será su primer amigo. 2 empieza a explicar que hay otros como ellos cuando es cazado por un robot de forma felina. 9 se esconde entre los escombros, pero no puede salvar a 2. Mientras tanto, otra figura de trapo les vigila con un telescopio desde una torre lejana...
La historia es tan impredecible como cuidada, con personajes bien definidos y ritmo ágil. La animación es de una creatividad admirable y cada detalle, desde la edición de sonido a los decorados, está trabajado con mimo.
A pesar de ser una película de animación, tiene escenas duras y un niño la encontraría difícil de ver. Por ello se ha estrenado con certificado NRM 13.
Debajo, el corto que empezó todo. Sorprendente calidad para un trabajo sin financiación.
Por cierto, la nominación a un Oscar del proyecto de un universitario tampoco es una experiencia desconocida aquí en Glasgow: el año siguiente a 9 le tocaría a Badgered, de Sharon Colman, una alumna de ilustración de la Glasgow School of Art.
22 octubre 2009
Zombieland
Argumento:
Tipo duro, colega enclenque, dos chicas potables.
¡Buuuu!¡Aaaaah! Ñam, ñam ¡PUM!¡Aaghh!¡PUM! RIP
Opinión:
Entre puaj y zzzzzz
Si crees que hoy estoy vaga, tenías que ver a los guionistas.
Tipo duro, colega enclenque, dos chicas potables.
¡Buuuu!¡Aaaaah! Ñam, ñam ¡PUM!¡Aaghh!¡PUM! RIP
Opinión:
Entre puaj y zzzzzz
Si crees que hoy estoy vaga, tenías que ver a los guionistas.
15 octubre 2009
UP (en 3D)
La película de ayer no podía ser otra que la nueva de Pixar.
¿El argumento? Irrelevante. A estas alturas los responsables de la resurrección de Disney no necesitan de eso para atraer a las masas. Aún así, ahí va: cuando un viudo solitario vendedor de globos (Carl Fredricksen) es forzado a cambiar su hogar por el asilo de ancianos, decide que ha llegado el momento de realizar el sueño de su mujer de ir a Sudamérica. Para no desprenderse de sus recuerdos, se lleva la casa con él. En el momento del despegue había un niño en su porche, así que tendrá que llevárselo a regañadientes.
Las situaciones inverosímiles se suceden y la música clásica acompaña como en las animaciones de los años cincuenta, un giro llamativo precisamente en la primera película en 3D de la productora.
Como de costumbre, la historia incluye una amistad improbable, fantásticos personajes secundarios, acción, humor, ternura y un guión pensado para ser disfrutado a cualquier edad (en la sesión a la que yo fui había bastantes más adultos que niños).
Los efectos en 3D son menos espectaculares que en otras películas, quizá porque la productora siempre ha intentado dar relieve a sus personajes y decorados. En muchas ocasiones podías quitarte las gafas 3D y no notar la diferencia.
La trama ha quedado algo compleja para mi gusto y es la primera vez que he salido de una película de esta productora sin querer volver a entrar en el cine o comprar el DVD, pero sigue dejando muy claro por qué Pixar son los amos en el mundo de la animación.
Y aquí va el corto que precede a UP. Este sí que gana en 3D:
Por cierto, que nada más escribir sobre lo inverosímil de la trama, ya me entero de que hay un niño de seis años en Colorado que ha intentado copiar la hazaña.
¿El argumento? Irrelevante. A estas alturas los responsables de la resurrección de Disney no necesitan de eso para atraer a las masas. Aún así, ahí va: cuando un viudo solitario vendedor de globos (Carl Fredricksen) es forzado a cambiar su hogar por el asilo de ancianos, decide que ha llegado el momento de realizar el sueño de su mujer de ir a Sudamérica. Para no desprenderse de sus recuerdos, se lleva la casa con él. En el momento del despegue había un niño en su porche, así que tendrá que llevárselo a regañadientes.
Las situaciones inverosímiles se suceden y la música clásica acompaña como en las animaciones de los años cincuenta, un giro llamativo precisamente en la primera película en 3D de la productora.
Como de costumbre, la historia incluye una amistad improbable, fantásticos personajes secundarios, acción, humor, ternura y un guión pensado para ser disfrutado a cualquier edad (en la sesión a la que yo fui había bastantes más adultos que niños).
Los efectos en 3D son menos espectaculares que en otras películas, quizá porque la productora siempre ha intentado dar relieve a sus personajes y decorados. En muchas ocasiones podías quitarte las gafas 3D y no notar la diferencia.
La trama ha quedado algo compleja para mi gusto y es la primera vez que he salido de una película de esta productora sin querer volver a entrar en el cine o comprar el DVD, pero sigue dejando muy claro por qué Pixar son los amos en el mundo de la animación.
Y aquí va el corto que precede a UP. Este sí que gana en 3D:
Por cierto, que nada más escribir sobre lo inverosímil de la trama, ya me entero de que hay un niño de seis años en Colorado que ha intentado copiar la hazaña.
01 octubre 2009
Los sustitutos
La película de hoy es una de Bruce Willis. Solo esperaba explosiones, puñetazos, persecuciones, yipi-ya-yei-hijosdeputa y un final con el calvo abrazado al amor de su vida diciéndole que ya pasó todo. En eso no falló, pero a algún lumbrera se le ocurrió añadir un argumento y lo que es peor, pedir a Bruce que actuase.
En el futuro, los seres humanos viven a través de robots sustitutos que operan por control remoto desde su casa. Los sustitutos son copias mecánicas de ellos mismos pero más guapos y resistentes. Es un mundo donde el crimen, el sufrimiento y las consecuencias no existen. Entonces ocurre el primer asesinato en años y las investigaciones del agente del FBI Greer (Bruce Willis) destapan una conspiración tras el negocio de los robots sustitutos. Greer tendrá que dejar atrás su copia mecánica para destapar el "misterio", redescubriendo sensaciones olvidadas en el proceso.
Por un lado, como la mayoría de los actores hacen de robots, son completamente inexpresivos. Por otro, casi el único que no interpreta a un sustituto es Wills, que no es conocido por su capacidad de desplegar un gran abanico de emociones precisamente.
Para rematar, el argumento es endeble y el final predecible, adivinándose quienes son los malos a la legua. Claro que al menos la película no ha sido lo suficientemente desastrosa para que quiera que ganen.
En el futuro, los seres humanos viven a través de robots sustitutos que operan por control remoto desde su casa. Los sustitutos son copias mecánicas de ellos mismos pero más guapos y resistentes. Es un mundo donde el crimen, el sufrimiento y las consecuencias no existen. Entonces ocurre el primer asesinato en años y las investigaciones del agente del FBI Greer (Bruce Willis) destapan una conspiración tras el negocio de los robots sustitutos. Greer tendrá que dejar atrás su copia mecánica para destapar el "misterio", redescubriendo sensaciones olvidadas en el proceso.
Por un lado, como la mayoría de los actores hacen de robots, son completamente inexpresivos. Por otro, casi el único que no interpreta a un sustituto es Wills, que no es conocido por su capacidad de desplegar un gran abanico de emociones precisamente.
Para rematar, el argumento es endeble y el final predecible, adivinándose quienes son los malos a la legua. Claro que al menos la película no ha sido lo suficientemente desastrosa para que quiera que ganen.
24 septiembre 2009
Julie & Julia
Pues eso, ahí va el comentario de la película de ayer.
La trama está basada en la vida real de dos mujeres. Julia Child (Meryl Streep) es una americana que se muda con el marido a París tras la segunda guerra mundial. Allí descubre una pasión por la gastronomía francesa que la llevará a escribir uno de los libros de cocina más vendidos de América. Julie (Amy Adams) es una escritora frustrada que trabaja de teleoperadora de una empresa de seguros en Nueva York tras los atentados a las Torres Gemelas. Como evasión, se marca el desafío de cocinar las 524 recetas del libro de Child en un año y contarlo en un blog (este). La película entrelaza los caminos hacia el éxito y la fama de las dos mujeres y sus maridos.
El argumento huele a película de media tarde y Streep irrita con una imitación de la voz de Child quizá demasiado realista. Aún así, unos personajes tan excéntricos como entrañables (sobre todo los maridos) y un guión bien escrito donde las escenas cómicas se suceden casi de continuo hacen de Julie & Julia una película, sino inolvidable, al menos muy entretenida.
Aquí, la verdadera Julia Child enseñando a hacer tortilla:
La trama está basada en la vida real de dos mujeres. Julia Child (Meryl Streep) es una americana que se muda con el marido a París tras la segunda guerra mundial. Allí descubre una pasión por la gastronomía francesa que la llevará a escribir uno de los libros de cocina más vendidos de América. Julie (Amy Adams) es una escritora frustrada que trabaja de teleoperadora de una empresa de seguros en Nueva York tras los atentados a las Torres Gemelas. Como evasión, se marca el desafío de cocinar las 524 recetas del libro de Child en un año y contarlo en un blog (este). La película entrelaza los caminos hacia el éxito y la fama de las dos mujeres y sus maridos.
El argumento huele a película de media tarde y Streep irrita con una imitación de la voz de Child quizá demasiado realista. Aún así, unos personajes tan excéntricos como entrañables (sobre todo los maridos) y un guión bien escrito donde las escenas cómicas se suceden casi de continuo hacen de Julie & Julia una película, sino inolvidable, al menos muy entretenida.
Aquí, la verdadera Julia Child enseñando a hacer tortilla:
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