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11 mayo 2021

Estais todos locos y ya encontré el cable.

¿Cuanto tiempo ha pasado? Debió de ser una buena siesta. Lo último que recuerdo que se cayó el ordenador y no volvió a funcionar sin el cable. El cable iba justito y acababa en un enchufe escondido en una esquina polvorienta. Para escribir con el portátil tenía que moverme menos que la cadera de Echenique. Y así, de un porrazo, se me acabó la vocación bloguera. Bueno, también porque en las Highlands somos cuatro gatos y no me apetecía perder el anonimato.

Pero a veces, a minúsculos males, enormes remedios. Cambié de casa y ahora el enchufe está más cerca. La nueva peste hace que el motivo por el que empecé (no olvidar mi lengua) vuelve a existir. Para colmo de bienes, entre Netflix, Facebook, Twitter e Instagram, por aquí no queda nadie. Nunca me encontraréis. 

El caso es que me voy un rato y se va Trump, se va Pablo Iglesias, Bill Gates se divorcia y Miguel Bosé está muy ido. Solo queda la Reina de Inglaterra. Los talibanes ya no son los malos, ahora son los chinos, que es peor, porque son más. Debe de ser este mundo de liquidación por cierre que nos hemos hecho más conformistas. Antes la gente hacía maratones, ahora se bajan la aplicación para contar pasos. Gracias a la fulminante revolucion tecnosanitaria, cada vez más gente abandona la triste existencia de casa-coche-trabajo-coche-casa por la triste existencia de salón-cocina-retrete-salón-cama.

Me voy a dormir, a ver qué queda en pie cuando me despierte.

08 febrero 2018

Empiezan los Juegos de Invierno

Nunca me ha interesado el deporte de competición. La última vez que participé en un evento deportivo fue de traductora y la última vez que vi uno debió de ser Barcelona 92. Hoy espero impaciente al principio de los Juegos Olímpicos de Invierno. La culpa es mía, por haber parido, y de Javier Fernández.

Con cinco años llevé a Jueves a patinar sobre hielo por primera vez. No me soltó la mano, no dejó el bordillo, las pasó canutas. Pero nunca la vi tan triste como cuando se tuvo que sacar los patines. La siguiente vez aprendí y fuimos en el horario del club de patinaje artístico. Nos apuntamos juntas a las clases. Con el tiempo, la pista le ha dado seguridad, amistades y una medalla de oro.

Las competiciones deportivas se viven de una forma bastante irritante en estas tierras. Mientras que España es un país que se regodea en sus derrotas y miserias, el Reino Unido (y muy en especial, Inglaterra) mira al pasado y sólo ve victorias. Siempre es un ultraje cuando la selección inglesa pierde un mundial (y otro, y otro) de fútbol. Así, no aspiran a ninguna medalla en patinaje, pero hasta los medios más "neutrales" se llenan la boca con las que ganaron la pareja de Torvill y Dean hace más de veinte años, mientras animan a los medianamente decentes Coomes y Buckland. Aunque Javier Fernández quedó cuarto en las últimas olimpiadas, al hacerlo en una disciplina en la que los británicos no tienen nada que rascar (individual masculino), no existe.


Fernández con la rutina preferida de Jueves, por ser "técnicamente difícil, pero también divertida".

Pero Javier no es un atleta cualquiera y mi hija lo puede entender. La pista a la que va Jueves se reparte entre sesiones para los tres equipos de curling, tres de hockey, cuatro de patinaje sincronizado y las de patinaje artístico (junior y senior), así como las sesiones abiertas al público. El hielo se acondiciona de forma diferente para cada disciplina y eso cuesta tiempo y dinero. Por todo lo anterior, a Jueves sólo le quedan dos horas semanales para practicar. Además, el día en que tenga que pasarse a los patines profesionales tendremos que ir a la tienda especializada más cercana, que está a dos horas en coche sólo ida. Fernández empezó en una de las apenas ocho comunidades autónomas con pistas de hielo permanents (Madrid, cinco, la mitad que en Escocia con dos millones de habitants menos). Aunque ahora entrene en Canada, compartir podio con canadienses, rusos o japoneses con tan pocos medios (a saber cómo consiguió el tiempo de entrenamiento, los patines, los trajes, etc) demuestra un talento y un tesón descomunales.

En resumen. Estos Juegos Olímpicos no son sólo la oportunidad de estimular a mi hija viendo a los mejores en su deporte favorito, es una lección de cómo el tesón nos puede llevar a alcanzar lo imposible y de cómo la humildad o el orgullo de un país (o persona) no siempre se corresponde con su auténtica valía.


Este equipo no es especialmente conocido, ni practica una disciplina olímpica, pero son algunos de nuestros héroes locales.

08 junio 2017

Elecciones Generales en el Reino Unido

Si Tusk comparaba la política isleña con una película de Hitchcock, las elecciones me parecen como ver la carrera entre liebre y tortuga sin saber el final. Hoy, como no hay jornada de reflexión en el Reino Hundido, voy a hacer un resumen de mis notas sobre los principales partidos y sus manifiestos.

Partido Conservador
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El Partido Conservador es Theresa May y acólitos. May es, para la mayoría de escoceses, londinenses y población internacional lo mismo que para el resto de Europa: Racista, autoritaria, volátil, falsa... Trump con tacones. Para la Inglaterra profunda es una líder fuerte, de ideas claras y una verdadera patriota, osea... Trump con tacones. Abandera la ruptura completa con la UE, que será ampliamente compensada con tratados con países de la Commonwealth, EEUU, Arabia Saudí y China. Privatización gradual de Sanidad y servicios sociales para que la clase media no pague por la pereza de las bajas y que la alta no pague por nada. Mano dura y desprecio hacia los opositores de la unidad territorial. Discurso simple, belicoso y triunfalista.

Programa electoral
Intento ser objetiva, pero no puedo. Es nauseabundo. Hasta la estructura del panfleto recuerda a un texto religioso. Patrioterismo rimbombante que da por supuesto una realidad totalmente falsa para justificar la venta del país pieza por pieza.

Partido Laborista
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De nuevo, se compone de un solo hombre. Jeremy Corbyn tiene pinta de profesor jubilado y es más rojo que las amapolas. Su cercanía, sencillez e inusual izquierdismo en un país de naturaleza conservadora y belicosa la ha valido los epítetos de utópico y payaso, incluso desde su partido. Además ha sido duramente criticado por no oponerse al Brexit y ser ambiguo en el asunto escocés. Sin embargo, la marea está cambiando. Corbyn es la salida de quienes están hartos de divisiones. Los conservadores quieren romper con Europa, los Liberal Demócratas deshacer lo andado, Corbyn sugiere una vía intermedia -el Brexit blando- que, si no convencer del todo a nadie, al menos no aliena. De la misma forma, su federalismo alivia la tensión del debate escocés.

Programa electoral
Largo, muy largo. Ha sido descrito entre una lista de deseos irrealizables y una copia del del partido nacionalista escocés. Yo lo dividiría entre sugerencias de medidas aplicadas ya en Escocia, leyes calcadas de otros países europeos y medidas que ya existen en el Reino Unido. Me ha parecido de lo mejor que he visto (y tengo práctica, leo los españoles). A pesar de la reputación "radical" del líder, la mayoría de las medidas vienen de la mejor tradición socialdemócrata europea. En general, ha sido una grata sorpresa.

Liberal Demócratas
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El líder, Tim Farron, es un evangelista vegetariano padre de cuatro hijos, muy sonriente y con los ojos saltones de un beato pasado de avemarías. Los LibDem son el último reducto de los "remoaners", o aquellos que se resisten a aceptar la ruptura con Europa. La campaña gira en torno a conseguir un referéndum ratificatorio cuando finalicen las negociaciones con la UE, de modo que sea posible volver a ella.

Programa electoral
Como europea, quería que me gustase. Está bien escrito y estructurado, con párrafos diferenciados e inglés sencillo que permiten ver que, además de querer un referéndum al final de las negociaciones del Brexit, no tienen planes concretos sobre nada más. Es el que más se parece a los españoles en forma y -falta de- fondo.

Partido Nacionalista Escocés
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Fuera de Escocia, unos rompepatrias encabezados por una bruja embaucadora. En Escocia, el SNP es el partido que protege de los recortes en Sanidad y servicios públicos de los conservadores de Westminster mientras respeta la identidad europeista de la mayoría. Sturgeon es la madre de ademanes tranquilos que siempre sabe qué hacer. Acusan desgaste, pero nadie les hace sombra.

Programa electoral
El más corto (la mitad que los demás) y el más embrollado. Un revuelto de planes para el futuro, acciones del pasado, historias personales de parlamentarios y... vuelta a empezar porque, además, es repetitivo.


Pero poco importa todo esto. Temo que, igual que los votantes americanos no vieron la diferencia entre Trump y Clinton, en las distancias cortas los ingleses tampoco distinguen a May de Corbyn. La suerte está echada. En unas horas, sabremos la magnitud del desastre.

08 septiembre 2016

¿Qué fue del Brexit?

Han pasado dos meses y medio después del referéndum sobre la salida del Reino Unido de Europa y lo único que pasa es que no pasa nada. ¿Qué está pasando? Pasen y vean.

Nada más saberse el recuento final, la primera ministra escocesa -Nicola Sturgeon- dio un discurso en el que decía (entre otras cosas) que Escocia voto mayoritariamente por quedarse. "Remain means remain". Al cabo de unos días, la nueva ministra británica -Theresa May- dio un discurso igualmente decidido y claro que terminó con un ya famoso "Brexit means Brexit". En aquel momento, la frase quedó muy bien. Hoy sabemos que fue una machada. La realidad es que nadie sabe qué demonios significa "Brexit".

El parlamento británico se ha metido en uno de los mayores embolados de su larga historia. Se estima que entre un 60% y un 85% de las leyes del Reino Unido vienen del parlamento europeo. Más de cuatro mil documentos que deben ser escritos de nuevo. Imagino que muchos tendrán que ser una copia exacta de los acordados en Bruselas pero ¿Cuales? Porque hay quien exige volver a debatir hasta el color del pasaporte. ¿Qué va a pasar con los documentos que necesitan ser alterados? Esta es la discusión que tiene empantanado el proceso. Pongamos como ejemplo los que son vistos como mayores escollos: los acuerdos de libre comercio y libre circulación de personas. La mayoría del Reino Unido quiere libre comercio, pero en cuestión migratoria pide una situación fronteriza semejante a una cuarentena. Un imposible.

Luego esta el problema escocés. Los escoceses quieren Europa. Su población autóctona envejecida necesita mano de obra europea para que las instituciones sigan funcionando. Según los términos del referéndum de independencia del 2014, un cambio significativo en el estado de la nación les da derecho a la repetición del sufragio. O hay libre circulación de personas, o cogen el andante.

Por otro lado, pocas veces en la historia moderna ha tenido un gabinete ministerial tanto poder para cambiar un país, pero este no es el gabinete que fue elegido en las últimas elecciones, con lo que cualquier intento de reforma medianamente radical sería terriblemente impopular y podría desencadenar unas elecciones anticipadas. De hecho, si el principal partido en la oposición (los laboristas) no estuviese hecho unos zorros, seguramente ya se estarían desempolvando las urnas.

Simplificando, si se cierra el grifo a la inmigración, Inglaterra (menos Londres y otras ciudades grandes) se regocija, pero Escocia y -posiblemente- Irlanda del Norte y Gibraltar pueden forzar su secesión. Un desastre sin paliativos. Si todo sigue igual, el gobierno será visto como antidemocrático y penalizado duramente en las próximas elecciones. Otro desastre. Y dejo fuera otros tratados controvertidos como el programa de armas nucleares, los acuerdos de pesca, los derechos humanos...
Carta de los congresistas escoceses a los extranjeros de la UE en Escocia.
Una posible salida sería redactar un documento con las lineas maestras del "Brexit" según lo que quiere el gobierno y ponerlo a votación popular. Es decir, la repetición encubierta del referéndum. Pero esto tiene el peligro de que, si se rechaza, hay que cambiarlo otra vez y someterlo a votación otra vez, pudiendo entrar en un bucle infinito. Algunos políticos lo han llamado el "Neverendum", que viene a ser como una versión cara del limbo actual.

Así que en esas estamos, poniendo a insensatos como Boris Johnson a cuadrar círculos. Mientras, la prensa intenta evitar el descuajeringamiento del país pregonando delirios propagandísticos sobre una futura Gran Bretaña que será aun más grande en aislamiento.

En resumen, que dejéis ya de decirme cuánto queréis un presidente en España, que aquí tuvimos uno con mayoría absoluta y la lió parada.

26 agosto 2016

El burkini en Niza

Cuando vi la noticia de la mujer forzada a quitarse el burkini en una playa de Niza no presté mucha atención. Es una de esas situaciones en las que ninguna opción es buena. Después leí dos opiniones, ambas expresadas con convicción, lucidez, vehemencia y conclusiones opuestas. Envidiosa de su claridad, seguí rosmando.

Ordenemos pensamientos... Lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en la palabra "burkini" es su parecido con esto:

Lo segundo, esto otro:

No ayuda.

Leí una entrevista con su diseñadora. En ella, la palabra "modestia" es la más repetida. Según la empresaria, la prenda "simboliza el ocio y la felicidad y la diversión y la forma física y la salud ¿y ahora están exigiendo las mujeres salir de la playa y volver a sus cocinas?". Describe así la experiencia de estrenar el prototipo:

"Fue mi primera vez nadando en público y fue absolutamente maravilloso. Tengo el recuerdo tan fresco. Sentí libertad, me sentí empoderada, me sentí como si la piscina me perteneciese. Caminé hasta el final de aquella piscina con la cabeza alta."

Pero, diez años después, admite como cierta felicidad vino de sentir las miradas del resto de los bañistas y, al hablar de sí misma, dice:

"¿Me considero feminista? Si, probablemente. Me gusta estar detrás de mi hombre, pero yo soy el motor y elijo serlo. Quiero que él se lleve todo el crédito, pero yo soy la triunfadora escondida."


Es decir, no se tapa por modestia (la palabra implica un deseo de pasar desapercibida), sino por vergüenza, una vergüenza derivada de un sentimiento de inferioridad. La limitacion disfrazada de virtud.

Resumen: que para algunas mujeres árabes el traje podría representar un avance: la salida del siglo XVIII para entrar en el XIX. Pero el progreso parece tan superficial que no puedo decir si es progreso real o moda pasajera.

Breve historia del bañador femenino
Trataré entonces de entenderlo desde la perspectiva de las mujeres que lo llevan. En Europa, las árabes que conozco y se tapan lo hacen por coquetería. Cubrirse añade misterio y puede quitar muchos kilos. El burquini cumple la misma función y, además, atrae muchas más miradas que una supermodelo con el bikini más favorecedor del mercado. Sustituye un atractivo sexual que probablemente nunca existió por un aura palpable de originalidad.

Nada, que por más que le de vueltas no veo más que un trapo. Una moda arcaica como las fluorescencias de los años 80 o los calcetines de rombos.

Modelo escondiendo vello corporal, papada, michelines, celulitis y el irreprimible deseo de fecundar un óvulo.

Pero volviendo a a la noticia que abre este comentario. ¿Debieron forzar a la bañista a desnudarse? En este caso, dado lo sufrido en Niza, tomar el sol en ese atuendo me parece tan apropiado como aparecer en un funeral en bermudas. Quizá el asunto no deba enfocarse como un tema de higiene o moral tanto como de modales.

24 junio 2016

Brexit desde Escocia

Durante los últimos meses las televisiones británicas se han llenado de debates sobre las posibles consecuencias de una salida del Reino Unido de la Unión Europea, sin embargo, en Escocia los veíamos como un entretenimiento. Incluso cuando los sondeos daban empate a las dos opciones, vivíamos en una burbuja europeísta que confiaba en que al final reinaría la unidad.

Ayer por la tarde hice mi particular encuesta en el trabajo. No encontré indecisos y sólo una persona admitió votar por la salida de la UE. Pero Escocia apenas suma el 10% del electorado.

Esta mañana, antes de que me diese tiempo a desayunar, David Cameron ya había dimitido y Nicola Sturgeon (la presidenta del parlamento escocés) había hablado con el presidente europeo.

Cuando llegué al trabajo, el ambiente era cercano al pánico. Mi compañera respiraba aliviada porque compró euros para unas vacaciones la semana pasada. Los jefes temblaban contando mentalmente cuantos extranjeros tienen en plantilla. La secretaria que ayer practicaba español conmigo en preparación para retirarse a Andalucía guardaba silencio en ambos idiomas. El que votó por el Brexit está desaparecido y alguno que en el referendum sobre la independencia de Escocia apostó por la unión comentaba que, de haber una segunda oportunidad, cambiaría el voto.

Mi primer pensamiento fue que se encontraría alguna forma de declarar el resultado nulo, como se hizo en los setenta cuando en Escocia ganó la independencia.

Con el tiempo la incertidumbre se disipa. Mi idea de anulación no es válida. El tiempo para negociar los términos de la ruptura es de dos años. Nicola Sturgeon ya tiene cita en Estrasburgo. Entre todos se empezaron a recordar detalles de los debates.

Poco antes de comer, la presidenta de Escocia hace unas clarificadoras declaraciones de menos de diez minutos. Su primera frase es hacia los emigrantes europeos, aseverando que somos apreciados en su tierra. A continuación, comenta que ha empezado conversaciones con Juncker, Londres y los empresarios del país para que sepan que defenderá los intereses económicos y sociales de su electorado. En los próximos días se entrevistará, uno por uno, con los dirigentes de todos los países comunitarios para dejar claro que no queremos la separación y debatir sobre la mejor solución para Escocia. Reconoce los esfuerzos de David Cameron durante los últimos años recordando la dificultad de su labor. Finalmente, confirma que considera que los términos en los que se acordó la unión con el Reino Unido (válidos mientras no haya “un cambio significativo y tangible en las circunstancias en las que se produjo el voto”) quedan invalidados y espera una repetición del referendum antes de dos años.



Mi impresión de momento es que hay dos caminos: un acuerdo que deje al Reino en una situación parecida a la de Noruega o Islandia, o el acuerdo tácito entre las partes de empantanar la negociación del divorcio hasta que se pueda justificar la anulación de este resultado. Viendo que los términos de separación se tendrán que aprobar en Westminster (donde el partido nacionalista escocés tiene representación y más del 65% de los diputados se oponen al Brexit) y que una de las primeras llamadas de Sturgeon ha sido al europeísta alcalde de Londres (con amigos en el congreso), sospecho que esta será la estrategia.

17 junio 2016

Sinopsis literaria: Esta no es otra carta más.....

Ayer descubrí el panfleto "Esta no es otra carta más para pedir tu voto". Como va de una expatriada treintañera en el Reino Unido, la leí. Este es mi resumen.

Sus redactores dicen ser de un partido político adalid de los emigrantes. Seguramente hubiesen preferido una historia real, pero el colectivo expatriado apenas sobrepasamos los dos millones de personas, así que no encontraron a nadie. Los autores creen haber compensado esta dificultad creando un personaje basado en una investigación exhaustiva que, visto lo visto, debió consistir en mazarse a capítulos de Marco.

Es una obra confusa. El título dice que no es una carta para pedir el voto, pero es una carta para pedir el voto. Además la historia se pone en boca de una tal Esperanza, que cuenta que el texto es para sus "papá y mamá", pero lo manda a media España.

La protagonista cuenta que hizo Biología Molecular. Eso es como Biología, pero con apellido, que suena más moderna. Además así no la asocias con Anita Obregón ni te recuerda que hace ya décadas que los que buscan trabajo con eso las pasan más canutas que Spiderman en un descampado.

¡Sñiff!
Esperanza tiene treinta años y dice pertenecer a la "generación más preparada de España", pero ha tenido una vida muy dura. Emocionada explica que desde pequeña supo lo que era la ansiedad separacional, ya que lloraba cuando se acababa Espinete y papá y mama, en lugar de no volvérselo a poner, reincidían. Cinco días a la semana a moco tendido, que menos mal que Barrio Sésamo acabó en 1987 y el suplicio le duró menos que los pañales. En serio. Para ella aquello fue tan doloroso, que lo cuenta dos veces. Pero la tragedia no termina ahí. Desde Londres, la mujer suspira tanto por los papás y las sobremesas, como sus contemporáneos mentalmente adultos por formar una familia o pagar las letras del coche. Claro que podría ser peor, podría extrañar el reguetón.

Aunque no elabora, sospecho que la pobre llora tanto la separación de sus padres porque a ellos también les falta un hervor. Por la edad de la chica, sus padres han de rondar los cincuenta años. Sin embargo, según relata emocionada, cuando vivían todos juntos, "papá" contaba "batallitas" y "mamá" le recomendaba que "no aflojase". Esto huele a demencia temprana e incontinencia. Corrobora mi teoria que a la muchacha le da ternura que dos personas de una generación curtida en tecnologías por el mando a distancia de un VHS aprendan a usar Skype y Facebook. Además, toda la familia siente como logros emocionantes cosas como esperar a que Franco muriese de viejo o meter una papeleta en una urna. Lo dicho, una vida forjada en la adversidad.

La carta termina con un poético y evocador "Hace 30 años y 8 meses me pusisteis de nombre Esperanza". Faltó decir "porque Lotería hubiese quedado raro y con estos genes otra cosa no nos salva".

De esta lectura he sacado dos conclusiones. Una, que el horizonte de mi vergüenza ajena aún se podía estirar más. La otra, que voy a solicitar el premio Chuck Norris para los que nos fuimos en los noventa y sobrevivimos hablando con la parentela con cartas a boli o desde una cabina.

Si amplias para leerla es bajo tu propio riesgo.

17 marzo 2016

La escuela bosque y la disciplina positiva, una historia personal

No creo en las recetas de educación, así que esto no va a ser una. Solo es un relato de lo que he aprendido con el cambio de escuela infantil de mi hija.

Jueves empezó la guardería en Glasgow, donde recibía una educación tradicional dentro del método Reggio Emilia que se aplica en toda Escocia. Clases de idiomas, baile, lectura, acceso a ordenadores, actividades con pantallas táctiles, etc. En cuestión de disciplina, aplicaban lo que en España llaman "rincón de pensar". Aquí le dicen "time out", o tiempo muerto. Consiste en que, si un niño causa problemas, le explican lo que ha hecho y lo llevan a una habitación sin ruidos ni distracciones hasta que se calme.

Cuando llegamos a las Highlands, la niña acabó en lo que se ha dado en llamar "forest kindergarten" o escuela bosque. No hay tecnología, ni actividades programadas a no ser que los niños las pidan y se pasa el mayor tiempo posible al aire libre, a veces en un bosque cercano donde han hecho fogatas, cabañas de palos, etc. En cuanto a la regulación del comportamiento, tienen un cuadro donde, cada vez que hacen algo bueno (ayudar, atender, etc), ascienden. Del arco iris al Sol, del Sol a las estrellas y, si llegas a las estrellas, te imprimen un certificado. Cuando un niño se porta mal, se da una charla a todos para explicar por qué no debe repetirse.

Cuando conocí la escuela bosque, casi me emocioné. Era como si hubiesen hecho una lista con todas mis fantasías de infancia y las hubiesen hecho realidad. Las profesoras eran muy agradables y con años de experiencia en el centro. A la niña también le gustó. Seis meses más tarde, la impresión es distinta.

En general, veo varios problemas. El primero es que tanto aire libre y juego libre acaba en una barra libre de microbios y suciedad que deriva en bastantes más enfermedades. Esto es algo común a todos los centros de este tipo.

Aunque la niña tiene un mayor interés por jugar en la calle, pintar y las manualidades que antes, se aburre. Si en la otra escuela jugaba diez veces al pilla-pilla y después iba a hacer dibujos para aprender los colores en español, en esta juega al pilla-pilla treinta veces y (si quiere) hacen un dibujo que nadie mira si no lo trae a casa. La niña (a la que le encantan los libros) llegó a las Highlands con varias letras aprendidas, gracias a un uso responsable de la pantalla táctil del aula. Ahora, a pesar de un enorme interés, apenas sabe escribir su nombre sola, pero por memoria, no entendimiento. Sus nuevas maestras creen que es extraordinario. Entiendo que no hay prisa en que un niño aprenda a leer y que da igual que lo haga a los tres que a los seis años, pero este caso es alguien que quiere y a quien no se le facilita el aprendizaje. Sospecho que "juego libre" es otra forma de decir que las cuidadoras trabajan menos.

Pero la mayor diferencia entre centros está en la disciplina. El método no es igual en todas las escuelas bosque, pero merece mención porque no me esperaba la diferencia. Cuando Jueves iba a una guardería con el sistema de tiempo muerto, había un niño que causaba problemas. Si surgía un conflicto, Jueves, si no lo resolvía sola, sabía que una cuidadora ayudaría. Ahora, con menos de la mitad de niños, sé el nombre de al menos tres jíbaros. La niña muchas veces no va a las profesoras porque no siente que eso resuelva nada. Hace unos días, dos niños la insultaron y, en lugar de ir a una cuidadora, hizo campamento junto al guardarropa para hablar directamente con las madres. Afortunadamente se cansó antes de que llegasen. Con respecto al cartelito de arco iris, ya me explicó ella: "Si te ven compartir un juguete eso sube uno. Ayudas a ordenar la clase al final del día y es otro (pero sólo al final del día porque sino no te ven y no cuenta). Después te sientas quieta mientras la profesora lee un cuento y ya son tres cosas y te dan el certificado". Así, como una máquina expendedora. Un juego que pronto aburre.

En resumen. Creo que es bueno que mi hija tenga la experiencia de ir a una escuela bosque, pero por lo que ha aprendido de sí misma por contraste con la anterior. Si no la he cambiado de centro es porque cuando llegamos a la ciudad no había plazas en la otra y ahora queda poco para que empiece el colegio. Sólo recomendaría una escuela bosque para niños muy inquietos a los que no les guste ninguna asignatura académica ni sean enfermizos.

18 enero 2016

Merkel no lleva rastas

El espectáculo de la semana pasada en el Congreso no me interesa demasiado. Cada uno ha hecho lo que les han votado para hacer. Lo que me preocupa es en lo que ha degenerado la innegable necesidad de renovación.

Durante décadas en España se ha votado alternando entre rojos y azules según quién diese menos asco. En estas elecciones todo cambió. Se han visto debates broncos, se han leído programas panfletarios y, finalmente, se votó entre rojos, azules, morados y naranjas según quién diese menos asco.

Lo que me preocupa de esta legislatura es que, cuando el polvo de la reyerta se disipe, vendrá el lodo de gobernar. PSOE, Ciudadanos, Podemos e IU son dirigidos por personas que hace dos años casi nadie conocía. Rivera y Sánchez estaban uno calentando banquillo regional y el otro de concejal suplente. Iglesias hubiese vendido a su abuela por un contrato de cuatro años como el que tienen ahora. Garzón es el listo, porque ha pisado el Congreso antes. El único líder de partido que tiene idea de lo que supone ostentar un cargo de responsabilidad es Rajoy, y ya vemos cómo se le da. Esto no es nueva política, es política hecha por novatos.
No es una especulación muy salvaje creer que, en el momento en que cualquiera de ellos tenga que hablar con Hollande, Cameron o Merkel, su primera reacción será correr al retrete más cercano.

Pero, a veces, lo que no consiguen los intereses políticos comunes se gana con empatía. Una charla en el descanso del cigarrillo o una situación análoga de los hijos puede abrir hueco en la agenda. Otro escollo. Hollande no juega a baloncesto. Cameron no viste de Alcampo. Merkel no lleva rastas.

Nuestros viejos políticos tienen más que merecido la repulsión e incomodo que el nuevo desembarco les causa, porque son sus actitudes las que han abierto las puertas del circo. Pero, si la mayoría de nosotros vota a disgusto, ya no se puede decir que tengamos los gobernantes que nos merecemos. Este rebaño llamado España hace mucho que necesita un pastor, pero aguanta con ajo, agua y perros ovejeros.

¿Cómo saldremos de esta? Mi predicción para el 2016 es que se nos va a hacer largo, caótico e impredecible. Ojala saquemos de esta experiencia las enseñanzas más apropiadas, sean cuales sean. Este año toca aprender.

06 noviembre 2015

Canciones de Hierro


Este es un libro de poesía escrito mirando a los lados, dice su autor en la introducción a su  libro  CANCIONES DE HIERRO.

Lluís Viñas, a pesar de su juventud, con el seudónimo de Igor Kutuzov, ya ha publicado otro libro de poemas, uno de relatos y dos novelas, que yo conozca.  Lo sigo desde hace más de un lustro en su blog Antigua Vamurta con el mismo calor que amor él le entrega a la literatura; admirando su esfuerzo, su buena tecla y su ánimo.  La vocación de escritor en Viñas (Igor) es palmaria.

Canciones de Hierro  me ayudó a descubrir recovecos otrora desapercibidos, imágenes cubiertas por la sombra del tiempo, sentimientos deformados por la reiteración…

Los 41 poemas del libro son, a mi entender, la obra de un escrutador meticuloso que con sus versos  crea la circundante arquitectura de su mundo: elegante, original y carente de adornos.

Pero el propio autor lo explica todo en su blog, del que pongo aquí el enlace.

04 octubre 2015

Televisión y libros





Pasan semanas sin que encienda el televisor. Hoy, domingo día 4, ya estaba en el sofá delante del trasto cinco minutos antes de la una de la tarde para ver la primera entrega del programa Libros con uasabi, en La 2 de tve.

Hace años que televisión y libros no hacen buen maridaje…  casi parecen antagonistas: los que leen libros no ven la tele y los que la ven, no leen libros. Este programa puede acercar los unos a los otros: no tiene nada de sesudo y sí mucho de formativo, con un esqueleto sencillo y de grácil desarrollo. No sólo es de interés lo qué en él se dice, también –y para mí,  más importante- la capacidad de inducir a la persona curiosa a satisfacer interrogantes suscitados por lo que está viendo: autores, títulos, opiniones, etc. Llanamente: gusto por la lectura.

El jefe del cotarro es Fernando Sánchez Dragó, que se auxilia de Ayanta Barilli, Anna Grau y María Pedroviejo. La invitada de este primer programa es Mirena Busquet. A quien alguno de estos nombres le incomode le propongo que reparare en todo lo que nos privan los prejuicios;  a quien suene desconocido este pequeño elenco le exhorto a que pierda 57 minutos de su valioso tiempo, que puede resultarle una buena inversión.

La fortuna de lo dicho es que pude mostrarse, y  eso hago…

 http://www.rtve.es/alacarta/videos/libros-con-uasabi/

29 junio 2015

¿Están locos estos griegos?

Los noticieros se desbordan con la situación griega. Leo y me ahogo en información que mana a raudales, pero que cambia de dirección constantemente. He intentado leer los medios tradicionales, esos que dicen que todo lo que venga de Bruselas es maná del cielo. No me entero de qué es lo que quiere Bruselas. Leo los independientes y el mismo analista describe las propuesta helena de formas distintas según el día. Tengo la sensación de estar intentando entender un divorcio donde la comunicación está tan rota que la historia parece diferente según el cónyuge que la relate.

Admiro la valentía del gobierno griego plantándose ante las grandes potencias. Pero no sé si es David frente a Goliat o Don Quijote contra los molinos.

Será que no entiendo de economía, pensé durante mucho tiempo. Pero, de repente ¡referéndum! Osea, que es una situación que todo el mundo en Grecia debería entender lo suficiente como para tener una opinión formada que, además, se contesta con un simple "sí" o "no". Es más, la cosa está tan clara, que la Unión Europea ya pedía que se votase "si" antes de que se supiese cual era la pregunta. Burra que soy. A todo esto ¿Cual es la pregunta? Pues aquí está:
No sé ni alfa de griego, pero tiene dos párrafos.

Según el traductor, lo de la imagen significa:

"¿Debe ser aceptado el plan que fue propuesto por la Comisión Europea, el banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional en el Eurogrupo del 25-6-2015 y compuesta por dos partes que constituyen su propuesta unificada?
 El primer documento se titula 'Reforms to the Completion of the Current Program and Beyond' y el segundo, 'Preliminary Debt Sustainability Analysis'".

Dos párrafos y anexos en inglés. A lo mejor la respuesta es esta:

Por lo que veo, algunos griegos han interpretado que se les consulta sobre si quieren formar parte de la Unión Europea. Otros han intentado entender la pregunta. La opinión de una de estas últimas personas se resume así:

"No sé qué significa decir SI o qué significa decir NO. Si sale el SI ¿El gobierno va a dimitir y convocar nuevas elecciones?¿O firmará todo lo que les pongan delante y se lavarán las manos de lo que pase después?¿De cuanto dinero dispondríamos? Si votamos que NO ¿De dónde saldrá el dinero para pagar sueldos y pensiones?
Somos un país herido y dividido."

Lo unico que parece claro es que en la Europa del siglo XIX, Grecia es una nación a la deriva donde los viejos hacen cola para cobrar su pensión.

"Apoya a Grecia"
Me encantaría hacer esto pero ¿Qué significa?

20 junio 2015

Salvador Dalí


Esta foto salió el año pasado (mayo) en El País Semanal en un artículo firmado por Javier Rioyo.  Me entusiasma… El genio abandonado a la ensoñación sobre unos guijarros;  con unos cativos de una España pobre y una despreocupación absoluta de postura y aliño.  Sin bigotes, sin pinceles, sin excentricidades, sin Gala. ¡El Divino Dalí!  Excelso para muchos, un farsante para otros.

Viviendo yo en Girona, allá por los años 1978 y 1979, fueron varias las visitas que hice al Museo Dalí en Figueres. En ocasiones seguía hasta Portlligat para tomarme una cerveza en un bar en lo alto.  Desde su  terraza  casi podía tocarse la residencia del pintor. Algunas veces vi como daba comida a los gatos que merodeaban por allí; otras como, envuelto en una bata grana rayada de negro, se acercaba a la ventana y movía la persiana; y las más me conformaba  con la contemplación de los huevos gigantes del tejado o el bello  azul de la cala al pie de la casa.

Era (y es) para mí un icono de la pintura, un virguero de la literatura, un rebelde burgués, un tímido chulo, un amante platónico, un mundano espiritual, un lógico surrealista, un pueblerino universal.  Todo menos vulgar y gregario. Ni el gran jefe del surrealismo, Andre Breton, consiguió mantenerlo en su redil.  Su talento le permitió con su arte hacer armónico lo inconexo, y con su vida un juego del escándalo sin agravio.

Es inevitable que un  personaje de tal índole se haga acreedor de lisonjas y críticas. Estoy persuadido de que Salvador Dalí las confundía y obviaba: su mundo imaginativo y onírico no tenía cabida para juicios populares.

Y termino con el mío:  admiro su dibujo, venero su pintura, alabo su ingenio, disfruto su literatura y me seduce su persona. ¡Y su fotografía!

07 junio 2015

La vacuna de la estupidez

Desde hace unos días los medios y las redes sociales se han volcado en el caso del niño de Olot que contrajo difteria por no estar vacunado.

La opinión es unánime: los padres son unos irresponsables. No seré yo quién lo discuta. Lo que no me gusta es usar este error como motivo de linchamiento.

Propaganda norteamericana, 1930.
No vacunar a tus hijos es estúpido. Hacerlo dentro de una comuna donde ni siquiera la inmunización de los demás niños protege al tuyo es rematar la faena con paseíllo y vuelta al ruedo. Pero las consecuencias se está pagando y la lección ha sido aprendida. ¿Hay peor castigo que ver a tu hijo sufrir por tus errores?

Mientras tanto, las redes se llenan de comentaristas que sugieren que el impresionante despliegue de medios para salvar al pequeño se cargue a cuenta de sus padres. Me pregunto ¿Cuántos de ellos lo dicen con un paquete de tabaco en el bolsillo? Si se fuma, la probabilidad de tener problemas de salud derivados es muchísimo más elevada que la que tenía este niño de padecer difteria. Problemas vasculares, cánceres de pulmón, cabeza, cuello, mama, infartos, trombosis... Las consecuencias de su adicción para el erario público también serán más elevadas. Y eso por un hábito que tiene algo menos de la mitad de la población. Después vienen los que no hacen suficiente ejercicio, los que comen mal, los que beben demasiado, los que alguna vez se hayan liado con desconocidos sin condón... En resumen, prácticamente toda España.

Se nos llena la boca con la importancia del sistema de salud universal y gratuito ¿Queremos eso o no? Si lo queremos, toca que nuestros impuestos se empleen en curar a todos, no sólo a los que cometen una estupidez poco original.

Entiendo a quien propaga información o expresa una opinión sobre el tema, sobre todo si le afecta directamente. Pero si queremos que se nos tome por compasivos o tolerantes con los que piensan diferente, toca no atacar a aquellos que cometen errores distintos de los nuestros, por muy obvios o incomprensibles que a nosotros nos parezcan. Sobre todo si, como en este caso, el error lo pagan en las carnes de la persona que más aman.

14 mayo 2015

La píldora menos amarga

Hace unos días un conocido cayó en la dulce trampa de una harpía. Estaba avisado, todos los que les rodeamos le dimos la misma versión, la misma advertencia. Puede ver el daño que esta mujer ha hecho en las vidas que la rodean, incluidos alguno de sus amigos. Ante el asombro genera, hoy dice a quién quiera oírle (y a quien no) que lo que ocurre es que es una incomprendida. Un colega amante de la ciencia-ficción se preguntaba confuso cómo había sucedido, a lo que le contesté "¿Quieres la píldora roja o la azul?". Soltó una enorme carcajada ante la popular referencia. Pero así es muchas veces ¿Aceptas la evidencia y admites que tu vida es una mierda, o crees a quién te dice que eres su héroe de brillante armadura con una sensibilidad especial para apreciar lo que el vulgo no ha visto?


The Matrix, escena de las dos píldoras.

En la icónica película esperamos que Neo acepte la verdad. La verdad nos hará libres, dicen. La verdad te hace ser especial, más fuerte, un líder. Pero quizá este tópico no sea... verdad.

El experimento de Steve

Hace unos años me propuse demostrar a un colega (Steve) que la probabilidad de creernos una historia no depende de su verosimilitud, sino de lo que queramos creerla. Para ello inventamos un rumor. Por entonces teníamos un residente inglés, larguirucho, impertinente y posiblemente el único en Escocia que lloró la muerte de Margaret Thatcher, pero que en el fondo no era mal tipo. Que el recién llegado encontrase novia en tierras izquierdistas era muy improbable, que fuese una radiógrafa del hospital que encontró en un congreso del partido conservador y que ese romance fuese secreto para no confesar en público sus tendencias políticas era completamente absurdo. Steve estaba convencido de que no colaría, pero él mismo esparció la nueva de aquél amor contra corriente. La historia era demasiado bonita. Al final del día ya había varios nombres que se barajaban como posibles novias.

Este tipo de experimento es fácil de reproducir. Por ejemplo, encuentren un seguidor de Iker Jimenez y díganle que la provincia española con más avistamientos de OVNIS (Lugo) también es líder en consumo de alcohol per cápita. Deducirá que a los marcianos les gusta el orujo.

Conclusión: no elegimos la pastilla roja o la azul por un análisis racional, sino según el cuerpo pida fresa o menta.

03 mayo 2015

El día de la pamplina

Hoy toca hablar de la maternidad, ese gran generador de pamplinas.

El mundo esta hecho unos zorros y aun así, cuando llega el día de la Madre, todas son buenas, pacientes y cariñosas. Aunque Disney lleve décadas sugiriendo que para ser alguien se nos tenga que morir al menos un progenitor "Madre sólo hay una" (al menos que seas adoptado) y hay que cubrirla de favores. Su ministerio es casi sacramental. Todas nos quieren mucho, mucho. Hasta las que nos dejan a la puerta de una iglesia nada más nacer, algún día saldrán en Tele5 contando entre sollozos como no hubo un momento en que no se acordasen de nosotros.

Caitlin Moran en su libro "Ser Mujer" dice: "Ten la seguridad de esto: cuando tu hijos tenga dos años, al recordar como eras antes de su nacimiento, te verás como alguien débil, sin carácter, vanidoso, mimado, inútil, un diletante superficial y procrastinador. Y ya nada va a asombrarte".

Es un tópico muy repetido. En mi caso, además, una falacia. Soy la misma mujer antes y después del parto, sólo que con más responsabilidades. Los esfuerzos que se hacen por un hijo son por responsabilidad, no por altruismo. Por eso siguen existiendo mujeres con hijos caprichosas, superficiales, egoístas, vagas, maleducadas, etc. Por eso, como dice un amigo, hay madres que "usan el carrito del niño como Heintz Guderian las columnas de Panzer".

Otro tópico que para mi ha resultado falso es el de que un hijo da sentido a tu vida. Cuidar de un niño es la forma más obvia que tiene una mujer de dar un propósito a su existencia, pero no necesariamente la más adecuada o meritoria. Mi hija ha ocupado un espacio, pero ningún vacío. Mi vida estaba llena antes de su llegada y espero siga así tras su emancipación. A mi vida le doy sentido yo y hay muchas formas de hacerlo sin llamar a la comadrona. No me siento más mujer por haber parido o criado.


Ahora que me he despachado a gusto, dejo este documento gráfico que es como uñas en una pizarra para los padres de niños pequeños.


Ya puestos a poner vídeos, adiós a la crianza respetuosa, las teorías del apego y los pediatras hippies. La madre del año 2015 es esta:

09 abril 2015

Mari Trini


El pasado día 6 se cumplieron 6 años de la muerte de Mari Trini. Por esas fechas escribí lo que sigue a continuación:


Mari Trini llegó a mi, más o menos, al mismo tiempo que la barba. Era un tiempo de cantautores y de mensajes solapados en sus canciones. El despertar de la sociedad española se estaba generalizando y el ritmo de marcha del ciudadano y el mandatario se desfasaba cada día más. Europa occidental caminaba por delante con muchos cuerpos de ventaja, algunos medios de comunicación nacional luchaban por zafarse del poder político, la entrada de turistas en el país crecía cada año, algunos clérigos desobedecían a la jerarquía eclesiástica, la universidad era cada vez mas hostil al franquismo y hasta en el ejército empezaba a sonar la palabra democracia.


La música siempre fue un medio de evocar sentimientos y, en determinados ámbitos, arrastra más que la palabra; permite una interpretación más personal y, en la mayoría de los casos, provoca un nexo entre personas mayor que un libro o una conferencia. La música “ligera” de una abultada cantidad de grupos de finales de los sesenta no impidió una aceptación mayoritaria de autores que cantaban sus propias canciones. Sus letras eran más “densas” y hasta contestatarias si se le sometía a un análisis críptico: el amor mediocre con final siempre feliz, ahora, se le insertaba en una sociedad que salía del letargo autoritario, que carecía de libertad e información. Concluía una época opaca en que a mayor complejidad de las preguntas más simples nos daban las respuestas.


Mari Trini fue una de estas figuras que desde un escenario o un disco hacía llegar las demandas de un cambio. Su deceso me trasladó a aquella realidad de 40 años atrás, cuando las nubes serían perforadas por el cegador sol del futuro, cuando el rancio corsé social iba caerse a cachos, cuando la libertad dejaría expandir el espíritu, cuando los adoquines parisinos se transformarían en pan, cuando...

06 marzo 2015

¡Viva Podemos!

Nunca me he planteado votar a Podemos. Me parecen una copia de Izquierda Unida, pero con la cúpula más endogámica y sin experiencia de gestión. Eso no quita que me guste que existan.

Como fenómeno mediático, han centrado la atención en la extrema corrupción de una parte de la clase política española. Antes de que llegase Pablo Iglesias era imposible pensar que un alto cargo acabase entre rejas.

El caso Errejón hizo que se hablase de la endogamia de la universidad española como nunca antes.

La insistencia de los medios en diseccionar las medidas propuestas por el nuevo partido ha derivado en que el español medio ponga un interés en la gestión de nuestro país quizá nunca visto desde la Transición. En unos meses, hemos pasado de cambiar el voto del PP al PSOE en función de quién nos cabrease menos a reconocer las caras y las ideas de los líderes de IU, UPyD, Ciudadanos, Ganemos e incluso EQUO.

Ahora hasta prestamos atención a la situación de Latinoamérica.

Sé que parte de la razón de todo lo anterior es el miedo de un sector importante a que España vaya a peor si Podemos gana, pero eso no me preocupa. Es imposible que un individuo que sale todas las semanas en La Sexta y todos los días en El País no acabe asqueando. En otro partido, el caso Monedero, la persistente ambigüedad ideológica o la evasión de responsabilidades en Europa y los municipios causaría una erosión más o menos lenta, pero en uno que depende de su constante exposición en los medios, detalles menores se vuelven mortales. Por eso, para mi, la pandilla de Pablo Iglesias forma más un Reality Show que otra cosa.

Como entretenimiento, el fenómeno Podemos es estupendo. Los protagonistas tienen todos personalidades muy marcadas: Errejón el empollón, Iglesias el megalómano, Monedero el excéntrico bolivariano que pone el puntito de comedia y Tania Sánchez, la mujer de carácter fuerte que enamora al "prota". Gracias a la prensa, sus chascarrillos tienen más ángulos que "La insoportable levedad del ser". Si alguna vez has disfrutado secretamente de un culebrón o una película de media tarde, esto es lo mismo, pero en El País y el ABC. Sin culpabilidad, porque ni siquiera lo ponen en la sección de Sociedad.


Personalmente, admito tomar el café de media mañana buscando el capítulo del día en la portada digital de El País. Nunca falla. Ayer por la noche me pasé un rato componiendo las imágenes anteriores. Me lo pasé estupendo, pero fue mejor aún cuando me di cuenta de que, gracias a Vanity Fair, la realidad había superado mis ficciones:
¿Pero qué es esto? ¿¿Quién va a una cafetería con guantes de boxeo??
En resumen, a disfrutar de Podemos, al menos, hasta que venga algo mejor.

23 febrero 2015

Si tu me dices ven ¿Qué hago?

Esta noche, tras plantar el habitual beso o siete de buenas noches en la mejilla de mi hija, ella me dijo “mejodez amigaz paziempde”. Precioso espejismo, pero eso es todo lo que es. No todas las relaciones entre madres e hijos duran toda una vida. Muchas se enfrían hasta helarse. ¿Por qué unas siguen y otras no?

Las estanterías de librerías y bibliotecas se llenan de libros que prometen el “paziempde” en rápidas recetas, recetas que se cocinan principalmente los primeros años, a veces con una dosis de recordatorio en la adolescencia. Sin embargo, cuando miro a mi alrededor, no a los que son hijos, sino a sus padres y abuelos, no veo la relación. Madres de las que en nuestra infancia bromeábamos llamándolas “una desgracia como otra cualquiera” ahora nadan en el amor de hijos y nietos, mientras otras de apariencia más normal marchitan entre cotilleos y películas de medianoche.¿Qué ha ocurrido?

Observando a los hijos, hay una cosa que me llama la atención: ninguno mayor de treinta años guarda rencor a sus padres por los sufrimientos de infancia. Desde alcoholismo a abandono pasando por problemas de salud mental, el hijo se adapta y, viva lo que viva, lo convierte en su definición de “normal”. Pero el que se vea normal no significa que se considere un ejemplo o un ideal.
Las amigas, Gustav Klimt 1917

Si conocer al hijo no me sirve para establecer predicciones, mirar a la madre parece más revelador. Frases como “mi hija es una despegada, no es nada cariñosa”, “mi hijo nunca me llama” o la más llamativa, “sólo se acuerdan de mi cuando necesitan algo”, son la marca de una mujer que ve la paja en el ojo ajeno e ignora la viga en el propio.

Es una conocida ley de vida que el amor del padre al hijo se da, pero el del hijo al padre se gana. Por eso, si el hijo no descubre un amor mejor, tal vez la mantenga a la madre en su vida pero, si recibe palabras de afecto de otros labios que no reprochan, si tiene ayuda de otras manos que no piden, si otros hombros recogen sus lágrimas donde la familia las niega o utiliza, la madre se volverá redundante.

Donde hay cercanía hay roce. No puedo esperar que mi hija y yo seamos “amigaz paziempde” como mi mofletudo ángel sugirió esta noche, pero espero que, si no espero nada, quizá podamos serlo casi siempre. Si no es así, me quedará el consuelo de saber que ha encontrado a gente que la quiere mejor.

10 enero 2015

Cansada de Charlie

No lo puedo evitar. Una vez asimilados el horror y la pena iniciales, las noticias y análisis sobre la matanza de Charlie Hebdo me generan más cansancio que otra cosa. No me refiero sólo a los comentarios de quienes reiteran que la libertad de expresión sólo se defiende cuando la atacan minorías étnicas, pero se deja agonizar cuando quien se molesta tiene mucho dinero o votos. Tampoco a la paradoja de que hasta el último dibujante en plantilla de un diario europeo se haya visto forzado a pintar un lápiz en situación heroica. Me refiero a la pereza con la que se tratan estos temas.
Libertad de repetición

Hoy en día, el abuso de  armas de fuego se explica según el color de quién las empuña. Si es árabe, el problema es el fanatismo islámico. Si es negro, la sociedad racista en la que vive. Si es blanco, es un trastornado con demasiados videojuegos.

Pero en todas las religiones existe la posibilidad de alcanzar la eterna plenitud siendo una persona relativamente normal. Trata a los demás con cortesía y respeto, llena el cepillo, y cualquier líder espiritual te dirá que tienes el paraíso más o menos en el bote. Estoy segura de que, aunque se probase que el imán favorito de los asesinos fuese un Torquemada en babuchas, la mayoría de los feligreses de la mezquita a la que iban no han visto un arma de fuego en su vida. Puede que tengan una visión limitada del papel de la mujer en la sociedad o que vean pecado hasta en la carta de ajuste, pero de ahí al asesinato media una colosal distancia. Cuando alguien prefiere entrar en la gloria décadas antes de lo que por ley natural le corresponde, algo más falla.

Lo mismo ocurre cuando el color de piel es otro. No se puede culpar sólo al racismo en un mundo donde el líder más poderoso es negro. Tampoco a la violencia virtual cuando millones de personas la consumen sin efectos colaterales.

Entiendo que un análisis cuidadoso de estos hombres (siempre hombres, al parecer a las mujeres no nos molesta la discriminación) puede interpretarse como fascinación y que eso podría ayudar a que proliferen imitadores. Pero entiendanme si lo contrario me aburre. Ya saben: libertad de expresión.
Portada del Sunday Post de mañana (en escocés)