12 noviembre 2016

La hoguera




.

Solitaria está la playa

y solo estoy ante el fuego.

El crujir de la seca madera

se fusiona con el susurro oceánico

que, bajo la pálida cúpula

del atardecer otoñal,

pone música al descanso.



Las flamígeras filigranas

en su fulgor van creando

morfología de pensamientos:

creencias perdidas

y voces congeladas en

el invierno de los días...


Y la brisa, como lánguida mano,

sobre el agua va esparciendo

el dorado resplandor

de remotas existencias

y realidades de apagado rumor.


Y en mí está todo.

Y todo es lejanía flotante

sobre las combadas olas

del agitado mar de mi razón,

avanzando caprichosas y solas.

...


Cálida se acerca la noche

con su grisura y su misterio,

con su fuego y su verdad,

con su renuncia al engaño,

con su desdén al mal soñar.


Y en mí está todo

cuando luz y llama están,

cuando hay leña que quemar,

cuando el aire no me falta,

cuando no me falta voluntad.

28 octubre 2016

Astillas que queman

Es de perogrullo, la vida marca. Forma, deforma, reforma. Ese cambio puede tener un efecto impredecible en quienes nos rodean. O puede que no sea un cambio en absoluto.

Cuando era pequeña, entre otras bromas, a mi padre le gustaba contar los dedos de mi mano. Nunca eran cinco. Me entretenía intentar averiguar en qué dedo me había colado el truco. Ahora, insisto a mi hija en que tengo seis dedos. Esta noche, al poner a Jueves en cama, hablábamos del tema. Según mi hija, no sé contar. Ahí me salió un ramalazo que justifiqué como la deformación profesional de quien quizá lleva demasiado tiempo entre calculadoras y experimentos.

- ¿Cómo sabes que soy yo la que cuenta mal y no tú? Es tu palabra contra la mía.
- Loz he contado, zon cinco. Ez que tu ziempre cuentaz uno doz vecez.
- ¿Me has visto hacerlo?
- No, pero yo zé contar muy bien.
- Yo también sé contar muy bien. Vas a tener que buscar una prueba por el método científico.
- ¿Cómo?
- Una forma es que encuentres a varias personas que cuenten mis dedos. De esa forma reduces la posibilidad de error en la cuenta.
- Ezo ez muy complicado, no zé a quién llamar.
- Hay otra forma. Es el motivo real por el que realmente crees que tengo cinco dedos.
- ¡Loz he contado!
- No. En el fondo, sabías la respuesta antes de saber contar. Piensa...

Apagué la luz y la dejé descansar.

Lo que hice no era un intento deliberado de educación, sino un acto reflejo. Dejé la habitación pensando en los científicos que conozco que, con ventoleras como esta, comprensiblemente empujaron a la descendencia por el camino de las letras.

Di por sentado que a la mañana siguiente todo estaría olvidado o, como mucho, que tendría que revelar la solución del acertijo. Pero, durante la conversación que nos despereza por la mañana, Jueves me espeta:
Parecidos razonables.

-He contado miz dedoz, yo creo que zon cinco. Tu creez que yo tengo cinco dedoz.¿Verdad?
-Si.
-Papi también cree que tengo cinco dedoz.¿Verdad?
-Si.
-Pon la mano en alto y no la muevas, mami.
-Vale.
-¡Pero no la muevaz!
-No, no...

Entonces, la comina, despacio, fue juntando su palma con la mía. Pulgar con pulgar, índice con índice, medio con medio...

-Tu mano ez igual que la mía. Todoz penzamoz que la mía tiene cinco dedoz. Azí que la tuya también tiene cinco dedoz.

La madre que la parió. Entonces ¿Mi ramalazo fue fruto de la deformación profesional, o fue mi genética lo que ha marcado mi destino? No importa, estoy lanzada. Mañana toca clase de óptica. A jueves le encanta mezclar pintura de varios colores, pero siempre me pregunta qué va a salir antes de mojar los pinceles, así que he encargado un juego de plásticos traslúcidos de colores, para que los junte y entienda por sí misma el mecanismo. Al menos parece que la ciencia le traumatiza menos que el día de colegio que jugó a peluqueras con tijeras de verdad.

09 octubre 2016

El río



De anchura y profundidad
inacabadas, nace el río
en su propia agua.
Nosotros, como él,
somos agua de la nada
y la parte arrastrada.

Somos nosotros el río que
va siguiendo su cauce:
todo lo acoge y todo lo atrapa;
es el mar su destino,
pero ignora a que distancia. 

18 septiembre 2016

Mis horas



Cada instante un pensamiento,

cada paso una razón,

cada esfuerzo una luz,

y en cada amor el corazón.


Son mis horas hijas que

nacen de mi tiempo,

haciéndose sujeto y forma

de labores realizadas y

sueños incumplidos,

para en silencio deshacerse

tal como han venido.


Son mis horas hijas que

matan mi tiempo

sin querer ellas morir,

aferradas al intento

de tener el suyo vivo

cuando ya el mío no sea

de horas construido.


Y marca la experiencia

ser su sino el olvido;

como pienso sin errar

que olvido…

será el tiempo mío.

08 septiembre 2016

¿Qué fue del Brexit?

Han pasado dos meses y medio después del referéndum sobre la salida del Reino Unido de Europa y lo único que pasa es que no pasa nada. ¿Qué está pasando? Pasen y vean.

Nada más saberse el recuento final, la primera ministra escocesa -Nicola Sturgeon- dio un discurso en el que decía (entre otras cosas) que Escocia voto mayoritariamente por quedarse. "Remain means remain". Al cabo de unos días, la nueva ministra británica -Theresa May- dio un discurso igualmente decidido y claro que terminó con un ya famoso "Brexit means Brexit". En aquel momento, la frase quedó muy bien. Hoy sabemos que fue una machada. La realidad es que nadie sabe qué demonios significa "Brexit".

El parlamento británico se ha metido en uno de los mayores embolados de su larga historia. Se estima que entre un 60% y un 85% de las leyes del Reino Unido vienen del parlamento europeo. Más de cuatro mil documentos que deben ser escritos de nuevo. Imagino que muchos tendrán que ser una copia exacta de los acordados en Bruselas pero ¿Cuales? Porque hay quien exige volver a debatir hasta el color del pasaporte. ¿Qué va a pasar con los documentos que necesitan ser alterados? Esta es la discusión que tiene empantanado el proceso. Pongamos como ejemplo los que son vistos como mayores escollos: los acuerdos de libre comercio y libre circulación de personas. La mayoría del Reino Unido quiere libre comercio, pero en cuestión migratoria pide una situación fronteriza semejante a una cuarentena. Un imposible.

Luego esta el problema escocés. Los escoceses quieren Europa. Su población autóctona envejecida necesita mano de obra europea para que las instituciones sigan funcionando. Según los términos del referéndum de independencia del 2014, un cambio significativo en el estado de la nación les da derecho a la repetición del sufragio. O hay libre circulación de personas, o cogen el andante.

Por otro lado, pocas veces en la historia moderna ha tenido un gabinete ministerial tanto poder para cambiar un país, pero este no es el gabinete que fue elegido en las últimas elecciones, con lo que cualquier intento de reforma medianamente radical sería terriblemente impopular y podría desencadenar unas elecciones anticipadas. De hecho, si el principal partido en la oposición (los laboristas) no estuviese hecho unos zorros, seguramente ya se estarían desempolvando las urnas.

Simplificando, si se cierra el grifo a la inmigración, Inglaterra (menos Londres y otras ciudades grandes) se regocija, pero Escocia y -posiblemente- Irlanda del Norte y Gibraltar pueden forzar su secesión. Un desastre sin paliativos. Si todo sigue igual, el gobierno será visto como antidemocrático y penalizado duramente en las próximas elecciones. Otro desastre. Y dejo fuera otros tratados controvertidos como el programa de armas nucleares, los acuerdos de pesca, los derechos humanos...
Carta de los congresistas escoceses a los extranjeros de la UE en Escocia.
Una posible salida sería redactar un documento con las lineas maestras del "Brexit" según lo que quiere el gobierno y ponerlo a votación popular. Es decir, la repetición encubierta del referéndum. Pero esto tiene el peligro de que, si se rechaza, hay que cambiarlo otra vez y someterlo a votación otra vez, pudiendo entrar en un bucle infinito. Algunos políticos lo han llamado el "Neverendum", que viene a ser como una versión cara del limbo actual.

Así que en esas estamos, poniendo a insensatos como Boris Johnson a cuadrar círculos. Mientras, la prensa intenta evitar el descuajeringamiento del país pregonando delirios propagandísticos sobre una futura Gran Bretaña que será aun más grande en aislamiento.

En resumen, que dejéis ya de decirme cuánto queréis un presidente en España, que aquí tuvimos uno con mayoría absoluta y la lió parada.