22 octubre 2011

Los peligros de los videojuegos

Desde el asesino de la katana a la matanza de Columbine pasando por la más reciente matanza de Utoya, los medios han intentado, sin demasiado éxito, demonizar los videojuegos. Ahora Rubalcaba añadirá en el programa del PSOE para las próximas elecciones la inclusión de los videojuegos en el Programa Nacional sobre Drogas. Otro paso hacia su uso como abono de los miedos de los votantes más maleables.

Lo que hoy publicamos es una colaboración. El autor es Andy. Durante varios años ha trabajado como informático en diversos países para empresas como HP, IBM o Compaq. Actualmente se dedica al desarrollo de software en Glasgow.

¿En qué medida es la violencia en los videojuegos responsable de la violencia juvenil? 


En general, los videojuegos violentos se utilizan como chivos expiatorios para explicar por qué ocurren los tiroteos escolares. Uno de los opositores más notorios es el famoso abogado estadounidense Jack Thompson. Durante los tiroteos del estudiante Seung Hui Cho en la Politécnica de Virginia en abril de este año, Jack Thompson culpó públicamente juegos como “Counterstrike” antes de que se hubiese identificado al asesino. Incluso después de que los informes de la policía confirmasen que no había ninguna muestra de que Cho hubiera jugado nunca a este tipo de juegos, Thompson siguió insistiendo en la culpabilidad de éstos. Desde entonces han aparecido informes que revelan que Cho mostraba claros indicios de problemas sicológicos serios años antes de que actuase.

También en el caso del tiroteo escolar más famoso, la masacre de Columbine, se sugirió una relación directa con los videojuegos. Ambos asesinos pasaban el tiempo jugando a “Doom” y “Quake” (conocidos juegos online de tirador en primera persona) e incluso habían creado planos que hicieron disponibles en Internet. Se afirmó que habían ensayado su espiral de violencia con dichos mapas, pero esas afirmaciones fueron desmentidas más adelante al comprobarse que éstos no guardaban ninguna semejanza con los de la escuela. Ambos homicidas también tenían antecedentes de comportamientos antisociales.

Una investigación australiana revela que los videojuegos afectan solamente a los niños que previamente exhiben tendencias violentas. Otro estudio sobre masacres escolares, realizado por el servicio secreto de los EE.UU. concluye que solamente el 12% de los homicidas de educación secundaria sentirían atracción por videojuegos violentos, frente a un 27% que disfrutan con películas del mismo genero. Este trabajo también indicó que la mayor parte de los asesinos tienden a planear la masacre lenta y cuidadosamente. Escogen las armas, planean y discuten sus intenciones antes de actuar. No “les da el arrebato” después de ver ciertas imágenes.

La mayoría de tiroteos escolares ocurren en los EE.UU., pero la mayor parte de los juegos de ordenador que se critican están disponibles en todo el mundo. Mientras que la facilidad de obtener un arma en los EE.UU. probablemente contribuye, todavía no hay explicación de por qué los juegos violentos parecen causar tales problemas allí, pero no en el resto del mundo.

¿Qué se puede hacer al respecto?

En América y en Europa, los videojuegos se catalogan conforme a un sistema de clasificación por edades: ESRB en los EE.UU. y el PEGI en Europa. La mayor limitación de estos sistemas es que son voluntarios. Ha habido solicitudes para la imposición por ley en el Reino Unido y varios proveedores solo venden juegos clasificados n.r.m.18 con carné de identidad.

Una gran cantidad de las acusaciones dirigidas contra juegos de ordenador vienen de que son un blanco fácil. A pesar de que estadísticamente el jugador medio tiene treinta y pocos años, los videojuegos todavía se consideran pasatiempos infantiles. Muchos padres ven normal comprar un juego catalogado n.r.m.18 para hijos menores cuando nunca considerarían comprarles una película de la misma clasificación. Así, gente como Jack Thompson puede sacar tajada de la sorpresa cuando los padres se dan cuenta del contenido de estos juegos.

En mi opinión hay dos cosas que necesitan hacerse: En primer lugar, hacer el sistema de clasificaciones por edades obligatorio por ley y educar a público y padres en cuanto a lo que éste significa. En segundo lugar, identificar las causas reales detrás de la violencia escolar y dejar de desviar la atención hacia blancos fáciles.

5 comentarios:

  1. En principio hablar de los videojuegos como un peligro latente me suena a culpar a los libros de caballería de las locuras particulares que hubiera en la España del Siglo XVII.

    Dicho esto, la violencia explícita no genera violencia, o no tiene por qué hacerlo, pero la hace atractiva y banal, y sobre eso sí que tenemos que ser educados y educar bien. Pero como en todo...alertar es lo más fácil que hay, pero no sirve de mucho en la mayoría de las ocasiones.

    Saludos :)

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  2. Mi opinión no vale para nada, me encanta los videojuegos, sobre todo los de estrategia. Lo peor de los videojuegos no es la violencia, es que saca a la gente de la realidad y se enganchas a ellos. Son totalmente adictivos, como la tele. ¿Prohibimos la tele?
    Tus recomendaciones son muy acertadas. Los padres deben controlar y mucho tanto el tiempo como los contenidos. Conocí a un chaval que jugaba más de 13 horas/día. Acabó en un psiquiátrico.
    Saludos.

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  3. Ah... Hace años que no juego a nada. Pero volveré, como dijo aquel general norteamericano en las Filipinas. La serie de Close Combat, la mejor.
    Ya ves, Miércoles, todo en inglés si de juegos hablamos.
    Saludos.

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  4. No sé si los videojuegos llegan a ser los causantes de la violencia y agresividad que se va viendo por doquier.Nunca he jugado con ellos. No me atraen. Lejos más bien me desesperan.Sin embargo, pienso que todo sacado del orden produce caos. ;-) ¿Y qúé es el orden en este caso?.Pues tú lo has resumido muy bien en la última parte de tu escrito. Los padres tendrán que ser cautelosos con estos juegos, ya sean de rol o videojuegos, y suministrar tiempo y mesura a sus hujos adolescentes. Por otro lado habria que hacerse una selección para poder ajustarse más a lo que los padres desean en la educación de sus hijos. Por otro lado se me viene al pensamiento esta pregunta¿ es mala la energía nuclear?. A simple vista podríamos decir que es perjudicial. Y esto sería simplificar la cuestión. La energía nuclear pude dársele otros muchos usos, y nadie más que tú para aseverarlo. Por lo tanto, yo creo que lo importante viene a ser la educación en valores dentro de la propia familia y en el medio en dónde se desarrolle el adolescente. eso debe ser controlado por los progenitores. Habrá que hacerlo, al menos hasta que haya una cierta madurez.Retrocedo unos años atrás en los que las pelis que se ponían en pantallas de cine y posteriormente en la tele, eran de indios y de vaqueros. Siempre con los consabidos rifles, escopetas y cuchillos. Conozco a una persona que jugafa con su pequeño "fuerte" en miniatura y, tal cómo veía en las pelis, había que matar a indios y de paso agun vaquero también. Así se pasaba muchas de las tardes de cada día de toda la semana. Esa persona nunca fue violenta,ejerció una profesión en favor de la paz y además lucha hoy en día por ella. Por lo tanto, el juego que repitió de niño era un rol que le valía para hacer un pepel como en un teatro. Más allá de eso,imagino, que le valió la educación recibida, los modelos que tenía en su momento y los valores que siguió ejerciendo.Más bien creo que el asunto está en una buena educación de base y con ella el respeto a cualquier persona. No obstante uno nunca sabe lo que en cualquier momento puede desatarse en un cerebro reprimido.Ni por qué ha llegado a ese extremo. Me dejas pensando Miércoles. Saludos.

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  5. Explorador: veo que tú, yo y David Bravo estamos de acuerdo :-). Otro problema con las advertencias: hoy en día nos bombardean con tantas y tan variadas que es fácil ignorarlas.

    Igor: entiendo que no juegues más. A mi me estresan, pero en casa tenemos un "día sin ordenador", para evitar que absorban demasiado.

    tanci: el ejemplo del niño que juega a indios y vaqueros es perfecto: además de violento, políticamente incorrecto, pero no ha causado daños porque el niño podía separar realidad de ficción. Los videojuegos tiene el peligro añadido que menciona Igor: la adicción, pero de nuevo la cura es el sentido común, no la demonización automática de todo lo que incluya violencia y salga de una consola.

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